Ley Sáenz Peña

La Ley 8.871, mejor conocida como Ley Sáenz Peña, fue promulgada el 13 de Febrero de 1912 y estableció un periodo de democratización política en la Argentina al introducir un nuevo régimen electoral regido por el voto universal-masculino, secreto y obligatorio, Además, esta ley permitió la representación de la primer minoría en las bancas del Congreso.

¡A continuación les brindaremos más detalles sobre la historia y el proceso de dicha ley!

Antecedentes¹

Entre 1880 y 1916 la política giraba en torno al Partido Autonomista Nacional (PAN), un conglomerado parecido a una alianza de agrupaciones provinciales reunidas alrededor de dirigentes destacados y pertenecientes, por lo general, a los sectores más altos y acomodados de la sociedad. 

El control de los escenarios políticos de cada una de las provincias era un objetivo primordial para el PAN, ya que era allí donde se elegían a los futuros integrantes del Colegio Electoral, el organismo que se encargaba de seleccionar, entre varios candidatos, a quien ocuparía la presidencia.

Las elecciones eran manipuladas por el PAN a través de la intervención de las fuerzas de seguridad y otros cuerpos del Estado, que impedían la concurrencia de opositores a las mesas electorales. Otro elemento frecuente por parte de los actores políticos de la época fue el fraude. Para ese entonces, regía el voto cantado (público y no obligatorio). Es decir: los electores, varones y mayores de edad, se presentaban ante la mesa electoral y en voz alta decían por quién votaban. Ese voto se registraba en una planilla que confeccionaba la autoridad electoral, pues no existía un padrón único.

Esta modalidad de voto generaba prácticas deshonrosas como el clientelismo y la violencia física. Era frecuente que hombres poderosos, como los caudillos o patrones de grandes propiedades, intimidaran y obligaran a los hombres bajo su cargo a votar por sus candidatos predilectos. Otro hecho común era la exclusión de los opositores tanto de las mesas como de los registros electorales. En definitiva, la participación electoral no superaba el 2% de la población, por ende, había una democracia casi ausente.

Caricatura que representa las típicas elecciones a voto cantado en el periodo previo a la Ley Sáenz Peña. Extraído de Bigbangnews.

Sin embargo, poco a poco aquel sistema político tan cerrado se irá erosionando. La abstención de participar de las elecciones políticas por parte del principal partido de oposición, la Unión Cívica Radical (UCR), provocó una gran deslegitimación de aquel régimen. Para el año de 1911 el Partido Autonomista Nacional estaba dividido. Un sector más modernista dentro del partido, con fuertes pretensiones transformistas, impulsó un proyecto de ley con el fin de cambiar el sistema electoral. Este sector buscaba volver a conseguir la legitimidad política en un tiempo en donde el advenimiento de las masas, hasta entonces excluidas del juego político, era inevitable.

Finalmente, el 13 de Febrero de 1912 el presidente Roque Sáenz Peña, perteneciente al ala modernista del PAN, aprobó la ley 8.871. Aquella ley buscaba descomprimir la presión de los sectores excluidos del sistema y, por otro lado, permitir la libre competencia electoral entre partidos socialmente representativos. 

Fotografía del presidente Roque Sáenz Peña. Extraído de Wikipedia

Resulta fundamental entender que aquel impulso del ala modernista del PAN no buscaba únicamente cambiar el régimen electoral. La Ley Sáenz Peña formaba parte de un proyecto mayor, dentro del cual es clave la consolidación de un verdadero partido orgánico de la burguesía democrática, el Partido Demócrata Progresista, que contrastaba por su modernidad con el vetusto PAN.

Ley 8.871²

La ley 8.871 establece un nuevo régimen electoral de sufragio universal masculino, secreto y obligatorio para mayores de 18 años, con asignación de dos terceras partes de cargos por elegir a la lista que obtenga mayor cantidad de votos y el tercio restante a la lista que le siga. 

Quedan excluidos del derecho a voto las mujeres, los extranjeros, varones argentinos que cuenten con razones de incapacidad (dementes, sordomudos, etc.). También son excluidos: eclesiásticos, militares, policías, presos y mendigos. Por otra parte, hubo casos de exclusión por indignidad, por ejemplo, algunos dueños de prostíbulos. La ley no tiene vigencia en los llamados “Territorios Nacionales”, por lo tanto, los varones argentinos mayores de 18 años de aquellas jurisdicciones no tenían derecho a voto.

Consecuencias³

Las consecuencias de la Ley Sáenz Peña han sido fundamentales para el desarrollo de la historia argentina.

  • Al aplicarse la ley por primera vez en las elecciones para diputados en 1912, la UCR volvió a participar en las jornadas electorales y triunfó en distintos distritos. De este modo, se rompió el conservadurismo de la Cámara Baja.
  • En las elecciones complementarias de 1913, en la ciudad de Buenos Aires triunfó el Partido Socialista y con ello los socialistas lograron introducir a un senador fiel a sus ideales. Este hecho conmovió a los sectores conservadores que veían en el Senado a su propia baluarte.
  • En las elecciones presidenciales de 1916, en contraposición con los planes de los modernistas y del Partido Demócrata Progresista, triunfó el candidato de la UCR, Hipólito Yrigoyen. Así, se rompió la larga hegemonía política del PAN.
  • Tras la sanción de la ley 8.871, se inauguró un nuevo periodo democrático y de nuevos juegos políticos que más tarde se verían interrumpidos por el golpe de Estado de 1930 a manos de José Félix Uriburu.

Bibliografía

¹ – Cattaruzza, Alejandro, Historia de la Argentina, 1916-1955, Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2012-
– Ansaldi, Waldo, “La trunca transición del régimen oligárquico al régimen democrático”, en Ricardo Falcón (dir), Nueva Historia Argentina, Tomo VI, Buenos Aires, Sudamericana, 2005.
– Alonso, Paula. “La Unión Cívica Radical: fundación, oposición y triunfo, en Mirta Lobato (dir), Nueva Historia Argentina, Tomo V, Buenos aires, Sudamericana, 2005.

² – Ansaldi, Waldo, “La trunca transición del régimen oligárquico al régimen democrático”, en Ricardo Falcón (dir), Nueva Historia Argentina, Tomo VI, Buenos Aires, Sudamericana, 2005.

³ – Cattaruzza, Alejandro, Historia de la Argentina, 1916-1955, Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2012-
– Persello, Ana Virginia. “Los gobiernos radicales: debate institucional y práctica política”, en Ricardo Falcón (dir), Nueva Historia Argentina, Tomo VI, Buenos Aires, Sudamericana, 2005.

 

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