Imperio Romano

El imperio romano fue uno de los más influyentes y poderosos en la historia humana, sobre todo para la cultura occidental. De hecho, fue uno de los que marcó un antes y un después en el término civilización, instaurando sistemas creados con mucha inteligencia y efectividad, lo que lo llevó a perdurar por siglos.

Este pasó de ser un pequeño pueblo a convertirse en todo un imperio poderoso que dominó gran parte del mundo antiguo. A continuación nos enfocaremos en hablar de la etapa de Roma en la que fue dominada por emperadores.

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Origen del Imperio Romano

El origen del imperio romano se ubica en el momento en el que Roma con su sistema republicano de gobierno desaparece y comienza la era de los emperadores. Esto fue causado por distintas guerras civiles que se produjeron luego del asesinato de Julio César, el último rey de la república.

El asesinato de Julio César fue motivado por el hecho de que se erigió como el único gobernante de Roma y comenzó a luchar en contra Pompeyo y el senado. Obviamente, el senado no tomó bien esta acción de Julio César y planeó en seguida su muerte, con la cual se esperaba que la República se estabilizara.

Sin embargo, con la expansión que tuvo Roma, se convirtió en una necesidad un cambio de gobernación y un sistema más sólido, tanto en el ámbito militar, administrativo, financiero, comercial, estructural, entre otros. A medida que se fueron realizando estos cambios, el sistema de gobierno romano fue pasando de República a Imperio.

Ubicación del Imperio Romano

El Imperio romano en el año 117, cuando alcanzó su máxima extensión, bajo el gobierno del emperador hispano Trajano.

En la etapa imperial, los romanos se extendieron hacia otras regiones del mundo, alcanzando su máxima extensión territorial bajo el gobierno del emperador Trajano. En esta época, Roma dominaba hacia el oeste hasta el océano Atlántico, hacia el este hasta el mar Rojo, el mar Caspio y el golfo Pérsico, hacia el sur hasta el desierto del Sahara y hacia el norte hasta las tierras que rodeaban el río Rin y el río Danubio, incluyendo Caledonia. Todo este territorio lograba alrededor de 6,5 millones de km2.

Etapas del Imperio Romano

El imperio romano se dividió en dos etapas:

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El Alto Imperio Romano

Esta etapa abarcó desde el año 27 a.C. hasta el año 305 d.C. En este período, los emperadores que sucedieron a Augusto, entre los años 14 y 68 fueron los siguientes: Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. En el año 68 por motivo de una guerra civil, se interrumpió esta dinastía de Augusto y surgió la siguiente dinastía de los Flavios, quienes gobernaron desde el año 68 hasta el año 96.

A la dinastía de los Flavios los sucedió la dinastía de los Antoninos, quienes gobernaron desde el año 96 hasta el año 193. Entre este período se sucedieron los emperadores Nerva, Trajano, Adriano, Antonino Pío, Marco Aurelio y Cómodo, quienes mantuvieron un sistema político muy parecido al anterior de los Flavios.

Posteriormente, vino la dinastía de los Severos, que abarcó desde el año 197 hasta el 235, y fue iniciada por el emperador Septimio Severo, seguido de Caracalla, Macrino, Heliogábalo y Alejandro Severo.

Árbol genealógico de los emperadores de la dinastía Severa. Puede verse la importancia del parentesco a través de mujeres (en cursiva), como ya ocurrió durante la dinastía de los Antoninos.

Sin embargo, en los años siguientes, la capital Roma, se fue debilitando, por lo que se hizo necesario invertir un gran esfuerzo entre los años 235 y 300 por proteger y reforzar la defensa de las fronteras de todo el imperio a fin de que los enemigos bárbaros no lograran llegar a Roma y tomarla. Pero, a su vez, este período trajo como consecuencia la anarquía militar, un período de unos cincuenta años en los que el ejército tomó el poder y se enfocó en la guerra.

Más tarde, en el 284, Diocleciano se proclama emperador y se instaura la llamada Tetrarquía, en la cual el poder recaía sobre dos augustos y dos césares. En el año 305, Diocleciano abdicó y se puso fin a su tetrarquía y también al período del alto imperio.

El Bajo Imperio Romano

Este período abarcó los años 305 a 476 d.C. Luego de la abdicación del emperador Diocleciano, se dio inicio a una serie de conflictos que llegaron hasta el año 312, momento en el cual se proclama a Constantino como emperador del Imperio Romano de Occidente. Este convirtió al cristianismo en la religión principal de todo el imperio.

Además, se traslada la capital del imperio hacia Bizancio, la cual fue reconstruida por el emperador. Más tarde, a partir de noviembre del año 324, Constantino cambió el nombre de Bizancio a Constantinopla.

Posteriormente, bajo el gobierno del emperador Teodosio, el imperio romano se encontraba débil, hasta que finalmente éste dividió el imperio en dos partes entre sus hijos Honorio y Arcadio, llegando a conocerse como Imperio Romano de Oriente e Imperio Romano de Occidente.

El Imperio romano de Occidente y el Imperio romano de Oriente en 476

Finalmente, se produce la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476, mientras que el Imperio Romano de Oriente siguió sobreviviendo con el nombre de Imperio Bizantino, hasta la caída de Constantinopla.

Organización política del Imperio Romano

La organización política del imperio romano fue la siguiente:

  • El Emperador: este representaba la máxima autoridad sobre todo el imperio, incluyendo en el ámbito religioso, político y militar. A este se le concedía cualquier atribución.
  • El Senado: este senado se encargaba de hacer valer las órdenes del emperador y apegarse a ellas. En el año 28 d.C. se realizó una limpieza del senado y se erigió al emperador como príncipe del Senado.
  • Provincias Senatoriales: algunas provincias fueron encargadas en manos de los Senadores con el objetivo de que se administraran de manera más eficaz.
  • Prefecturas: estas representaban instituciones que se encargaban de garantizar el bienestar de todos los ciudadanos romanos.

Organización social del Imperio Romano

La organización social de los romanos fue la siguiente:

Clases Sociales Imperio Romano
  • Patricios: esta no era otra cosa que la clase noble, la cual tenía todos los derechos y privilegios en todo ámbito de la sociedad romana, culturales, fiscales, judiciales, pero no políticos.
  • Plebeyos: como ya no existía la clase media, surgió la clase de los plebeyos quienes no gozaban de todos los derechos ni privilegios, sino sólo algunos. Estos recibían donaciones del gobierno, quien les proveía cereales, juegos, agua, dinero y diversión.
  • Esclavos: estos representaban un buen número de la población y se encargaban de los servicios en el campo y también domésticos, además de encargarse de trabajos pesados en la minería, las construcciones y la artesanía. En Roma ser esclavo representaba ser parte de la clase social más baja, a la cual podía llegar cualquier persona, incluso ciudadanos romanos. Pero siendo una clase social, podían salir de ella si compraban su propia libertad o por una concesión por parte de su amo que lo convertía en esclavo liberto.

Economía del Imperio Romano

La economía del imperio romano dependía en gran medida de la esclavitud, ya que eran estos quienes realizaban la mayor parte del trabajo para el gobierno sin recibir ninguna clase de recompensa. Además, el imperio romano contaba con una gran red de comunicación terrestre entre todas sus ciudades y provincias, lo cual contribuía enormemente al comercio tanto marítimo como terrestre.

Aunque es cierto que el imperio romano fue una gran civilización, no dejaron a un lado la vida del campo, donde la agricultura tomaba un lugar importante. Entre los cultivos que se cosechaban estaba el trigo, el olivo y la vid, pero también hortalizas, frutas, legumbres y lino. Además, se desarrollaron técnicas agrícolas como el arado romano para mejorar la cosecha, además de técnicas de prensado de aceite, el uso de abono y técnicas de regado.

Capitel del siglo XV con un hombre arando los campos con un arado romano y una yunta de bueyes.

Por otro lado, existía el latifundio con el cual bajó la calidad de la agricultura. La minería comenzó a prosperar gracias a que conquistaron tierras ricas en minerales, donde se utilizaron esclavos para extraer dichos minerales. La construcción de puertos contribuyó mucho al comercio y a la exportación e importación de distintos productos.

Religión del Imperio Romano

La religión de los romanos fue politeísta y se caracterizó por el culto a dioses que representaban fuerzas de la naturaleza y también actividades humanas, a los cuales se les representaba con cuerpos humanos.

Existían al menos dos tipos de cultos para los romanos: el culto público y el culto privado. En el culto público los sacerdotes se encargaban de dirigir la adoración a distintos dioses en nombre de todos. Cada dios tenía un templo dedicado y sacerdotes que sólo servían en dichos templos. Algunos dioses eran:

  • Júpiter: era el dios más poderoso para los romanos, dios del cielo y también de los fenómenos celestiales.
  • Marte: representaba el dios del ejército.
  • Juno: este era el dios de las viviendas y de las puertas de la ciudad.
  • Ceres: esta era la diosa de las cosechas.
  • Diana: representaba la diosa de la caza y de la naturaleza.
  • Minerva: esta era la diosa de la técnica y de la inteligencia.
  • Mercurio: este era el dios del comercio.
  • Venus: era la diosa de la fertilidad, de la belleza y también del amor.
  • Vulcano: este era el dios de los metales, del fuego y de los herreros.
  • Neptuno: el dios que controlaba el mar.
Tríada Capitolina clásica: Júpiter, Juno y Minerva

Por otro lado, el culto privado era orientado más bien hacia dioses familiares, quienes eran administrados por los padres de cada familia. Entre estos existían al menos tres grupos: los manes, que representaban almas de los ancestros, quienes velaban por la prosperidad de sus familiares; los lares, quienes se encargaban de proteger al hogar; y los penates, quienes se encargaban de llevar el alimento al hogar.

Caída del Imperio Romano

La división del imperio en occidente y oriente marcó el inicio del fin del imperio romano, ya que abrió las puertas para que pueblos germanos ocuparan parte del territorio bajo el dominio de los romanos, tanto Alanos, como Burgundios, Vándalos y Suevos abarcaron Hispania y el norte de África.

El imperio romano de occidente solo controlaba Italia y una pequeña porción del sur de la Galia, mientras que los generales bárbaros controlaban cada decisión a través de los emperadores que ascendieron después de Honorio, quienes no eran más que niños con un título.

En el año 402, los pueblos godos toman Italia y exilian a los emperadores a Rávena, desde donde no podían más que contemplar la caída de su imperio, mientras los godos se aprovechaban de estas tierras y las quemaban.

Posteriormente, ocurre el asalto de Roma, donde los pueblos bárbaros de la mano de Alarico saquearon la ciudad, robaron sus tesoros, profanaron sus iglesias y destruyeron una buena parte de ella. Con la toma de la anterior capital y una de las ciudades más importantes del imperio, se perdía esperanza de volver a levantarse.

Romanos contra germanos siglo I. Autor Aleksandr Yezhov

Finalmente, en el año 475 Rómulo Augústulo llega al poder, con una corta edad y nada que reflejara un poco de esperanza para el imperio, ya que se le consideraba débil. Sólo se le conoce por ser el último emperador romano de occidente, debido a que tan sólo un año después de empezar a gobernar fue sustituido por el general Odoacro, de origen bárbaro. Así fue como cayó por completo el imperio romano de occidente ante la mano de los pueblos bárbaros.

Aportes del Imperio Romano

Entre los aportes del imperio romano a la humanidad podemos mencionar los siguientes:

  • El derecho: Debido a la necesidad de regular las propiedades, castigar a quienes no obedecieran la ley y establecer normas que sirvieran para controlar al pueblo, los romanos crean el llamado Derecho Romano, el cual era un compendio de leyes, normas, disposiciones y códigos que se encargaban de regular el comportamiento de los romanos.
  • Cloacas y saneamiento: Los romanos desarrollaron una enorme red de alcantarillas y drenajes que recorrían sus calles, conectando la mayor parte de sus casas y que se mantenían limpian a través de los arroyos locales.
  • Basílicas: Las basílicas fueron creadas por los romanos como lugares de grandes reuniones y tribunales, pero que posteriormente fue tomada como estructura para las iglesias católicas.
Reconstrucción de la Basílica Ulpia.
  • Calendario juliano: Este calendario fue creado por el emperador romano Julio César, quien tenía el objetivo de que este se utilizara en todo el imperio. Estaba basado en un año solar.
  • Carreteras y autopistas: En unos 700 años, los romanos construyeron al menos unas 55 mil millas de carreteras elaboradas con pavimento que rodeaban la cuenca del Mediterráneo y cruzaban Europa, las cuales contribuyeron al comercio y el transporte.
  • Hormigón: El hormigón creado por los romanos es diferente al utilizado en nuestros días, ya que este era creado a partir de rocas volcánicas, lo cual lo hacía sumamente resistente a desintegraciones químicas.
  • Números: Los números romanos fueron inventados entre los años 900 y 800 a.C. como parte de un sistema de conteo estándar que se utilizara en la comunicación y el comercio.
  • Periódicos: El imperio romano fue el primero en crear y utilizar un sistema de circulación de información entre sus ciudades, el cual fue denominado como el Acta Diurna. Eran escritos a manos con noticias y acontecimientos locales sobre política, campañas militares, juicios, ejecuciones y otras informaciones más.
  • Acueductos y puentes: Estos sistemas fueron creados con la intención de trasladar el agua a las ciudades desde fuentes lejanas a ellas. Tenían forma de arco con una inclinación exacta a fin de que el agua fluyera a una velocidad apropiada para que el sistema no se deteriorara.

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