Virreinato del Río de la Plata

El Virreinato del Río de la Plata también se conoció como Virreinato de Buenos Aires o Virreinato de las Provincias del Río de la Plata. Formaba parte de los dominios de la Corona española en tierras americanas y su capital era Buenos Aires.

Este artículo explica qué fue exactamente aquel Virreinato, cuáles territorios abarcaba, las causas de su creación y cómo llegó a su fin.

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¿Qué fue el Virreinato del Río de la Plata y cuándo se creó?

El Virreinato del Río de la Plata constituía una entidad territorial y política que formaba parte del Imperio español. Fue establecido en la fase final del período en el que España aún tenía dominio sobre América.

Fue creado provisionalmente el primero de agosto del año 1776 por ordenanza del rey español Carlos III. Esta creación fue temporal, ya que en 1778 se funda de forma definitiva. Se determinó Buenos Aires como su capital, ciudad que hasta entonces no había tenido ninguna relevancia.

La creación de este virreinato estuvo enmarcada en una serie de medidas tomadas con el fin de reorganizar el poder imperial. Pedro Cevallos, gobernador de Buenos Aires, fue nombrado virrey en aquel momento.

Se creó de manera provisional el primer día del mes de agosto del año 1777, bajo el mandato del Rey de España Carlos III pero idea propuesta por el ministro de Indias José de Gálvez y Gallardo. Hasta aquel momento su capital tenía escasa importancia.

Ubicación del Virreinato

Se ubicaba en el Cono Sur de Suramérica sobre el Atlántico y todavía se disputa si poseyó costas en el Pacífico Sur. El surgimiento del Virreinato del Río de la Plata se debió a una ruptura del Virreinato del Perú. Integraba los territorios que conformaban las gobernaciones de Buenos Aires, Tucumán y Santa Cruza de la Sierra, Paraguay, los corregimientos de Charcas y el corregimiento de Cuyo.

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El virreinato del Río de la Plata en 1783.

En la actualidad esta área territorial está integrada por las repúblicas de: Argentina (que incluía las Islas Malvinas), Paraguay, Uruguay, Bolivia, espacios de Brasil, al norte de Chile y sureste de Perú.

De manera nominal incluyó las islas africanas Fernando Poo (conocidas como Bioko) y Annobón de la Guinea Ecuatorial actual, además de cuatro que cedió Portugal; aunque fracasó el intento de colonizarlas.

Antecedentes de la creación del Virreinato del Río de la Plata

Las provincias españolas en América limitaron siempre con las colonias que Portugal promovía en el Brasil. El debate sobre el derecho a la conquista de la zona del Río de la Plata se tradujo en una lucha contante por fijar límites territoriales.

Invasión de los portugueses en las provincias del Río de la Plata

Los portugueses habían logrado invadir territorio de las provincias argentinas, la región de los ríos, el interior de Paraguay y la Audiencia de Charcas. En uno de sus avances alcanzaron a edificar una fortaleza incluso en la Colonia del Sacramento, frente a Buenos Aires en la Banda Oriental. Desde esta estratégica ubicación, mantenían un productivo comercio clandestino con los ocupantes de las provincias argentinas.

A pesar de ser desalojados, siempre regresaban sin que los dirigentes de Buenos Aires, que dependía del Virreinato de Lima, pudiesen hacer nada con rapidez o con los recursos necesarios.

Se frena el avance de los portugueses

España resuelve entonces en 1776, encomendar al teniente general de los Ejércitos de la corona, don Pedro de Cevallos, una excursión militar. El objetivo era frenar el avance de los portugueses y echarlos de los territorios que pertenecían a las provincias del Río de la Plata

Pedro de Cevallos.

Para darle carácter de mayor autoridad, el rey decide erigir el virreinato el primero de agosto de 1776, de forma provisional. Estaba formado en aquel momento por las provincias del Río de la Plata, Tucumán, Paraguay, San Juan del Pico, Mendoza y el distrito de la Audiencia de Charcas.

Cevallos como virrey y con un aguerrido ejército traído directamente de España, desalojó a los portugueses de los territorios invadidos, demolió el fuerte que construyeron en la Colonia del Sacramento y presentó desde Santa Catalina el beneficio de fundar definitivamente el virreinato.

Carlos III, rey de España, accede a la petición de Cevallos y el 27 de octubre de 1777 erige de forma definitiva el virreinato del Rio de la Plata. Nombra como sucesor de Cevallos a Juan José Vértiz.

Causas de la creación del Virreinato del Río de la Plata

La creación del Virreinato de Buenos Aires, nace de la necesidad que tenía la metrópolis de proteger sus posesiones que se ubicaban hacia el sur del continente. Quería defender estos territorios de las ambiciones que otras potencias coloniales tenían, como sucedía con Inglaterra y Portugal.

Como toda esta área territorial se encontraba administrada por el virreinato del Perú, era muy lento el tráfico entre Lima y Buenos Aires. Esto hacia complicado organizar una buena defensa de la ciudad de Buenos Aires si llegaba a ocurrir un ataque.

División territorial en el Virreinato de Buenos Aires

En 1782 la corona de España dictó la orden para la erección de Intendencias, por lo que el territorio del Virreinato se dividió en 8 Intendencias:

  1. Buenos Aires
  2. Paraguay
  3. Tucumán
  4. Mendoza
  5. Santa Cruz de la Sierra
  6. La Paz
  7. La Plata
  8. Potosí

En 1783 se ordena que los Intendentes debían llamarse Gobernadores-Intendentes, además se agregaron las gobernaciones de Chiquitos y Mojos al Virreinato. Para el año 1784 se crea otra Intendencia ubicada en la provincia de Callao, con capital en la Villa de Puno.

De esta forma el Virreinato abarcaba una extensión que comprendía más de la cuarta parte del continente, y poseía las regiones más ricas con el sistema fluvial más potente.

Los nativos, tal como sucedió con el resto de los territorios ocupados en América, se repartieron entre diferentes terratenientes. Excusándose en la evangelización de los aborígenes, los sometieron a toda clase de actividades y trabajos forzados, fueron tratados como esclavos.

Desde el punto de vista eclesiástico, el virreinato era una sola provincia de la Iglesia católica, conocida como el arzobispado de Charcas. Seis obispos eran dependientes de este arzobispado.

Economía del Virreinato

La economía continuaba con el modelo de extracción y exportación, al igual que la metrópolis y otros virreinatos, no se interesó en la protoindustrialización que surgió en el siglo XVIII y su posterior evolución.

La ganadería, que jugaba un papel primordial en la capital, fue una de las actividades económicas más importantes, relevancia que mantiene hasta ahora. La minería no tenía un lugar privilegiado, como sucedía en otros virreinatos.

En el caso del Río de la Plata, la actividad de minería se limitaba a un conjunto de yacimientos que se explotaban en lo que actualmente es Bolivia. Sin embargo, se exportaban grandes cantidades de plata y oro desde el puerto de Buenos Aires, pero era mercancía que llegaba desde el Alto Perú.

El comercio, se basaba entonces en exportar ganado y sus derivados, oro, plata y cereales. Se encontraba regulado estrictamente por la metrópoli, favoreciendo el contrabando. La actividad comercial se hallaba en manos de unos cuantos españoles, que a su vez ostentaban la mayor parte del poder político.

Fin del Virreinato del Río de la Plata

La Revolución de Mayo ocurrida el 25 de mayo de 1810, determinó el inicio del fin del virreinato. En los hechos ocurridos en aquella convulsa fecha, el virrey Cisneros fue depuesto y se nombró una Junta de Gobierno Provisional que se negaba a reconocer la Junta Central de Sevilla. Esta revolución triunfante determinó el cercano fin del virreinato.

Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII

La independencia y el final del virreinato

La batalla de Tucumán (24 y 25 septiembre 1812) y la batalla de Salta (20 febrero 1813) fueron dos victorias determinantes para el pueblo criollo rioplatense. La última de estas batallas logra la expulsión de los ejércitos del rey y libera de forma definitiva a las provincias al sur del dominio realista.

Para el 23 de junio 1814, el último gobernante español del virreinato, Vigodet, se rinde ante las tropas revolucionarias en Montevideo, bajo el comando del general Carlos María de Alvear. De esta forma queda la Banda Oriental libre también de la dominación española.

En la segunda parte del siglo XIX, es reconocida por España la independencia de las repúblicas que surgieron del virreinato: Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

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