Tratados de Teoloyucan (1914)

La historia de México ha estado marcada por conflictos y divisiones que han afectado mucho al país y a su economía. En el año 1913 se inició otro pequeño período de combates entre dos bandos que tenían intereses distintos, por lo que era necesario darle un respiro a la situación y llegar a un acuerdo de paz que pusiera fin a este período.

A continuación, hablaremos de los Tratados de Teoloyucan y su influencia en el gobierno mexicano.

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¿Qué son los Tratados de Teoloyucan?

El 13 de agosto de 1914 se firmaron documentos en la ciudad de Teoloyucan que llegaron a conocerse como los Tratados de Teoloyucan, donde los que representaban al Cuerpo de Ejército del Noreste, Lucio Blanco, quien era parte de los ejércitos revolucionarios al mando de Lauro Villar, Álvaro Obregón, José Refugio Velazco, Gustavo A. Salas y Othon P. Blanco, almirante al mando de la Armada por parte de los usurpadores, establecieron cuáles eran las condiciones en que se llevaría a cabo la evacuación de la Plaza de la Ciudad de México y la disolución del mismo Ejército Federal.

Plaza de la Ciudad de México

La firma de los Tratados de Teoloyucan se llevó a cabo durante el gobierno de Victoriano Huerta, cuando el ejército dirigido por Venustiano Carranza obtuvo el triunfo frente a un Lauro Villar que no logró contener por más tiempo a fin de negociar, capitulando sin ninguna condición.

Antecedentes de los Tratados de Teoloyucan

El general Victoriano Huerta se dio cuenta a mediados del año 1914 que no iba a poder conservar el poder debido a la victoria del bando revolucionario que se aproximaba, por lo que a mediados del mes de julio decide renunciar a la presidencia y salir del país en condición de exiliado. El gobierno que se estableció después del de Victoriano trató de llegar a un acuerdo con los revolucionarios, pero esto fue inútil, ya que éstos estaban interesados en que les entregaran la capital del país y en que el Ejército Federal fuera disuelto.

Tan solo un mes después, Alfredo Robles Domínguez, quien era uno de los líderes del Ejército Constitucionalista se reunió con el secretario de Guerra y Marina del Estado, José Refugio Velazco, y luego de conversar por un largo rato, el ingeniero Robles Domínguez planteó razones que parecieron sólidas para llevar a cabo la rendición definitiva del gobierno, como la misma invasión de los estados de Veracruz y Tampico por parte de los Estados Unidos, además de ataques futuros contra el Estado, todo esto con el fin de que se retirara el Ejército Federal de la capital sin necesidad de combatir.

Bandera del Ejército Constitucionalista

Luego de este acuerdo al que llegaron el general Velazco, quien representaba al Ejército Federal, y el ingeniero Robles Domínguez, que había sido enviado por Venustiano Carranza, el 11 de agosto de 1914 los representantes del Ejército Federal salieron de la capital mexicana con Robles Domínguez a la cabeza seguido del encargado de negocios estadounidense Lionel Carden, el ministro de Brasil, Víctor Aygesparse, quien era el secretario de delegación de Francia, Ignacio de la Hidalga, Rómulo Velazco de Ceballos, Diego Arenas Guzmán y Rafael Lara Grajales. En la junta que se llevó a cabo, se trató de llegar a un acuerdo para la rendición diplomática del gobierno actual y la disolución del Ejército Federal.

Firma de los Tratados de Teoloyucan

Al día siguiente, la comisión que representaba al Ejército Federal llegó al cuartel del general Álvaro Obregón, quien les informó al ingeniero Robles Domínguez y a Eduardo N. Iturbe, así como al resto de la junta reunida que el nombre que se le daría al documento firmado sería Tratados de Teoloyucan, donde se determinaba la entrega de la Ciudad de México y la disolución definitiva del Ejército Federal. El 13 de agosto del año 1914 se firmaron los Tratados de Teoloyucan sobre un automóvil a fin de lograr los objetivos planteados.

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Firma de los Tratados de Teoloyucan

En la firma de este documento, se crearon dos actas, donde la primera fue firmada por el general Álvaro Obregón y Eduardo Iturbe, quien era el gobernador del Distrito Federal, en la cual se aclaró las razones por las cuales se permitiría la entrada de las fuerzas constitucionales a la capital mexicana de Ciudad de México.

Por otro lado, en la segunda acta, la cual fue firmada por el general Gustavo A. Salas, representante del Ejército Federal, y el vicealmirante Othón P. Blanco, representante de la armada, además del general Lucio Blanco, representante del Ejército Constitucionalista y el general Obregón; se plantearon todos los detalles y características para la realización del desalojo de la plaza de México y la disolución del Ejército Federal.

Consecuencias de los Tratados de Teoloyucan

Evidentemente, Venustiano Carranza fue el elegido para que gobernara a la nación y realizara el trabajo que anteriormente Madero había prometido hacer de reformar el sector agrario, algo que se había convertido en una necesidad. Sin embargo, luego que logra el cargo, se enfrentó a la misma lucha de intereses a la que se enfrentó en su momento Madero, donde los terratenientes con gran influencia y posesión de tierras en latifundio se opusieron y condenaron a Carranza al igual que hicieron con Madero.

Como Carranza no cumplió con lo que tenía propuesto, Pancho Villa y Zapata empezaron a desconfiar también de él, con el hecho adicional de que Zapata no fue convocado para firmar los Tratados de Teoloyucan. Al enterarse de estas dudas, Carranza crea la llamada Convención Revolucionaria, donde se presentaron todos los líderes de la nación y se reconoció a un jefe de la nación en general.

La fotografía de Francisco Villa sentado en la silla presidencial, junto a Emiliano Zapata –quien se dice, se negó a tomarse la foto sentado en esa silla– es un símbolo del imaginario revolucionario.

Como Carranza sabía de la desconfianza de Villa y Zapata hacia él, y tomando en cuenta que ya no podía optar por confiar en ellos tampoco, decidió confrontarlos, lo cual llevó al país a experimentar otro período lleno de violencia y sangre cuando apenas se acababa de terminar uno.

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