En la actualidad, muchos seres humanos se creen el centro del universo, durante muchos años el hecho de que un ser humano se considerara a sí mismo de esta forma, era prácticamente un pecado.

Durante la época medieval el cristianismo estaba muy arraigado en las sociedades, por lo que Dios se llevaba todo el protagonismo en todo lo que sucedía alrededor del universo. Por esto nació el teocentrismo y en el siguiente artículo se profundizará acerca de lo que fue esta corriente filosófica que se mantuvo vigente hasta la llegada del Renacimiento.

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¿Qué es el teocentrismo?

El Teocentrismo es una manera de pensar en la cual se plantea que Dios representa el centro de todo el universo y es quien controla absolutamente todo incluyendo las actividades y los pensamientos de los seres humanos. Esta filosofía proviene de una época en la que existía mucha religiosidad y devoción como es la Edad Media. Comúnmente resulta más relevante la ultratumba que la vida en esta tierra. Una vez que finalizó la Edad Media y se dio inicio al Renacimiento, la filosofía teocentrista le abrió camino al antropocentrismo.

El teocentrismo se refiere a todo lo existente, incluyendo la ciencia, porque se encarga de explicar absolutamente todo a través de la voluntad de Dios. Este era el tipo de pensamiento principal durante la época cristiana, y también durante la Edad Media esto fue promovido por los Reyes Católicos en el siglo XV. Con la llegada del Renacimiento se siguió considerando a Dios como un factor importante en la humanidad, pero no como el centro del universo.

Características del teocentrismo

El teocentrismo tenía varias características representativas entre las cuales se pueden mencionar las siguientes:

  • La característica principal del teocentrismo es la creencia absoluta en que Dios es el creador y el que mueve todo el universo, incluyendo las acciones de todos los seres vivos.
  • Dios el inicio de todos: esto quiere decir que según el teocentrismo, todos y cada uno de los aspectos de la vida de los seres humanos es dominado por Dios.
  • La exclusión de la razón: existe una división clara entre la fe y la razón lógica. Sin embargo, la fe predomina por encima de la razón.
  • Se utiliza la fe para la movilización de las masas.
  • Gracias al teocentrismo aparecieron los líderes espirituales y religiosos.

El teocentrismo dentro de la historia

El teocentrismo fue predominante durante muchos siglos. Tuvo inicio en la era cristiana y final con el Renacimiento, todas las corrientes filosóficas que partían del teocentrismo ponían a Dios como el centro de todo. Fue luego del inicio del Renacimiento que el ser humano tomó protagonismo en el universo.

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Justamente por la importancia del teocentrismo durante la época medieval, las clases sociales más humildes solían ser pesimistas y de algún modo subyugadas y se les quitaba el ánimo de cualquier lucha. Esto era gracias a la idea de que todo lo que sucedía en el universo era por obra y gracia de Dios, se pensaban cosas como que el rey era rey porque así Dios lo quiso y que nadie podría hacer nada para cambiar las cosas.

De esa misma forma, gracias a esta circunstancia se explicaba el hecho de que en cualquier momento existieran iniciativas que de alguna forma u otra le ofrecía a los seres humanos una manera de estrechar su relación con Dios, perdonar los pecados y también tener la seguridad de que luego de la muerte tendrían la vida eterna junto al Creador.

Con esto se hace referencia en concreto a eventos como las peregrinaciones al camino de Santiago. De hecho, aún en nuestros días siguen vigentes estas peregrinaciones, además del nacimiento de diferentes órdenes religiosas que se encontraban apegadas a valores como la castidad, obediencia y el trabajo.

El teocentrismo en pueblos no cristianos

El teocentrismo fue una doctrina dominante durante muchos siglos alrededor del mundo no solamente en sociedades cristianas sino también en pueblos no cristianos. Un ejemplo de esto eran los pueblos indígenas precolombinos, quienes eran completamente teocéntricos. Los Incas tenían la creencia de que el jefe era hijo del Sol, esto equivaldría a un dios o un semidiós. Al igual que sucedía en Europa, este jefe, como los sacerdotes, poseía una gran parte del poder sobre todos los aspectos sociales de esa comunidad.

En Japón se encuentran características bastante parecidas en los emperadores, incluso en épocas tardías en la Segunda Guerra Mundial. Se dice que uno de los inconvenientes de la rendición de Japón ante los Estados Unidos fue que el emperador tuvo que reconocer que no era un dios sino un ser humano como cualquier otro.

El budismo en Tíbet marcó una sociedad teocrática en donde solo los monasterios podían educar y solo impartían educación religiosa. De hecho el acceso a este país estuvo prohibido durante muchísimos años debido al miedo de que entraran ideas nuevas que molestaran a los sacerdotes.