Provincias Unidas del Río de la Plata

Las Provincias Unidas del Río de la Plata fueron una forma de jurisdicción heredera del ex virreinato del Río de la Plata. Estos territorios fueron gobernados, durante la década revolucionaria de 1810, por el gobierno central iniciado en Buenos Aires por la Primera Junta. ¡A continuación les brindaremos mas detalle sobre ellas, acompáñennos!

Origen ⁽¹⁾

Cuando arribó al Río de la Plata la noticia sobre la disolución de la Junta Suprema Central de Sevilla y su posterior reemplazo por el Consejo de Regencia, la elite porteña rechazó la autoridad de este último. En la famosa semana de Mayo y desde la capital virreinal, se desconoció la autoridad de la Regencia para gobernar al Virreinato del Río de la Plata. Finalmente, el 25 de Mayo de 1810 se destituyó al virrey vigente y se formó la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII, más conocida como La Primera Junta. Aquí es donde tenemos la primera mención sobre las provincias rioplatenses.

Obra de Francisco Fortuny. Miembros de la Primera Junta.
Cuadro realizado por Francisco Fortuny con motivo del Centenario de la Revolución de Mayo. Aquí se puede observar a los miembros de la Primera Junta. Extraído de Wikipedia.

La Primera junta, a través de la teoría de la Retroversión de la Soberanía, intentó ejercer la autoridad sobre el ex Virreinato del Río de la Plata mientras durara la ausencia del rey Fernando VII. De este modo, las Provincias Unidas del Río de la Plata surgieron como una nueva forma de jurisdicción propia del nuevo gobierno. Sin embargo, el impulso contrarrevolucionario le quitará a la Revolución de Mayo prestigio y autoridad. A lo largo de la guerra de independencia, los revolucionarios perderán el control de la Intendencia del Paraguay, el Alto Perú e incluso se declaró a Montevideo como capital provisional del Virreinato del Río de la Plata en oposición a Buenos Aires.

Las Provincias Unidas del Río de la Plata ⁽²⁾

La Primera Junta buscó el acatamiento al nuevo régimen solicitando para ello a los cabildos de las ciudades interiores a enviar diputados (representantes) a Buenos Aires. El 19 de Diciembre de 1810 se prestó juramento y quedó establecida la “nueva Junta” al incorporar a los representantes de las demás jurisdicciones del ex virreinato. La nueva junta conservó su nombre y funciones, aunque la historiografía ha considerado que fue otro gobierno, conocido con el nombre de Junta Grande.

Un punto importante para la historia de la conciencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata sucedió durante el primer triunvirato, cuando la Junta conservadora (heredera de la Junta Grande) estableció reglamento de División de poderes Orgánico, ya que allí se estipulaba por primera vez y por escrito el término de “Provincias Unidas”:

Reglamento Sección Primera de la Junta Conservadora:

Artículo 1º: Los diputados de las Provincias Unidas que existen en esta Capital, componen una Junta con el titulo de Conservadora de la soberanía del Sr. Don Fernando VII, y de las leyes nacionales, en cuanto no se opnen al derecho supremo de la libertad civil de los pueblos americanos

Reglamento de división de poderes Orgánico 1811

Finalmente, un momento cúlmine fue la declaración de independencia del 9 de Julio de 1816, en dónde se adoptó oficialmente el nombre de “Provincias Unidas de Sud-América” en contraposición de las intenciones del bando realista a favor de la Corona.

Conformación de las Provincias Unidas del Río de la Plata

Durante  la década revolucionaria, las Provincias Unidas del Río de la Plata no tuvieron límites jurisdiccionales fijos, ni tampoco un gobierno unificado capaz de establecer una soberanía en todo el ex virreinato. Por ello, a través de constantes avances, retrocesos y numerosos conflictos, se puede considerar que formaron parte de las Provincias Unidas las siguientes jurisdicciones:

  • Buenos Aires.
  • Tucumán (integraba también a las actuales provincias de Santiago del Estero y Catamarca).
  • Córdoba (integraba también a la actual provincia de La Rioja).
  • Salta (integraba también a Jujuy, Tarija y Chichas).
  • Provincia de Cuyo (actual Mendoza, San Juan y San Luís).
Algunas de las partes integrantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata
Algunas de las partes integrantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata hacia finales de la década revolucionaria y comienzos de 1820.

Un párrafo aparte merecen las menciones de las Provincias del Alto Perú (Chuquisaca, Cochabamba, La Paz y Potosí) que durante gran parte de la década de 1810 fueron consideradas partes integrantes de las Provincias Unidas, sin embargo, el desenlace de la guerra de independencia terminará por alejarlas de las jurisdicciones del sur y terminaran conformando la Republica de Bolivia.

Por otro lado, vale destacar como parte integrante de las Provincias Unidas a las provincias que conformaron la Liga de los Pueblos Libres y lideradas por José Gervasio Artigas. Nos referimos a Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y La Banda Oriental. Debido a los conflictos desarrollados entre el gobierno centralista de Buenos Aires y la tendencia más federal del bando artiguista, se produjo una secesión dentro de las Provincias Unidas en dónde la Liga Federal pretenderá arrebatarle a Buenos Aires su predominio en el resto de las provincias.

El final de las Provincias Unidas del Río de la Plata ⁽³⁾

Las disputas entre centralistas y federales sucedidas durante la década de 1810 condujeron a la extinción del intento de un gobierno central a comienzos de 1820. Este se debió, por un lado, al colapso del gobierno central luego de la Batalla de Cepeda, y, por el otro lado, a la disolución de la Liga Federal tras el Tratado del Pilar, el abandono de La Banda Oriental en manos portuguesas y la posterior derrota de Artigas ante las fuerzas del caudillo Ramírez.

Este contexto dio lugar al surgimiento de nuevas entidades territoriales autónomas. De este modo las provincias, sin abandonar la intención de unirse en un posterior pacto constitucional, se fueron organizando institucionalmente siguiendo los rasgos republicanos. El desarrollo entre las provincias fue muy desigual, ya que algunas demostraron un grado mayor de institucionalización política y desarrollo económico (Buenos Aires), otras mostraron una gran inestabilidad política, cuyos gobiernos fueron controlados por poderosos caudillos locales (por ejemplo, las provincias del interior).

Retrato de Rivadavia, realizado en Londres
Retrato de Bernardino Rivadavia. Primer presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Extraído de Wikipedia.

El final de las Provincias Unidas se puede vislumbrar en la Época de Rivadavia. Al estallar la Guerra contra Brasil por el intento de reincorporar a la Banda Oriental dentro del conjunto de las provincias, un Congreso, el  6 de Febrero de 1826, votó a favor de la centralización del poder para llevar adelante la guerra y sancionó la famosa Ley de Presidencia. De este modo, Bernardino Rivadavia fue electo presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Durante el gobierno de Rivadavia, un Congreso constituyente (dominado por el sector rivadaviano) sancionó una nueva Constitución nacional, el cual dispuso el nombre de la nación “Argentina”. Fue así que el término Provincias Unidas del Río de la Plata comenzó a quedar relegado. El término de Provincias Unidas quedó en desuso pasado tras la independencia de Uruguay y la integración de Tarija a Bolivia. Las provincias restantes comenzaron a identificarse con el término de Confederación Argentina a partir de 1831 con la expansión del Pacto Federal.

Bibliografía

¹-Kinder, Hermann; Hilgemann, Werner. Atlas Histórico Mundial II. Madrid, 2006.

-Ternavasio, M., Historia de la Argentina, 1806-1852. Buenos Aires, Siglo XXI, 2009.

²-Halperín T., Historia Argentina. De la revolución de Independencia a la Confederación rosista. Buenos Aires, Paidós, 1972.

-Ternavasio, M., Historia de la Argentina, 1806-1852. Buenos Aires, Siglo XXI, 2009.

-Goldman, N. (ed.), Lenguaje y revolución. Conceptos políticos clave en el Río de la Plata, 1780-1850. Buenos Aires, Prometeo, 2008.

-Goldman, Noemí.  Crisis imperial, revolución y guerra (1806. 1820), en Noemí Goldman (dir.), Revolución, república, confederación (1806-1852), t. III de la Nueva Historia Argentina, Buenos Aires, Sudamericana, 1998.

-Di meglio, Gabriel. ¡Viva el bajo pueblo! la plebe urbana de Buenos Aires y la política entre la Revolución de Mayo y el rosismo. Buenos Aires, Prometeo, 2006.

³-Ternavasio, Marcela. Gobernar la Revolución. Poderes en disputa en el Río de la Plata, 1810-1816. Buenos Aires, Siglo XXI, 2007.

-Ternavasio, M., Historia de la Argentina, 1806-1852. Buenos Aires, Siglo XXI, 2009.

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-Halperin Donghi. Revolución y Guerra, Buenos Aires, Siglo XXI, 1994.

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