Uno de los períodos de la historia que más llaman la atención pero del que menos información se tiene es la Prehistoria ¹. Sin embargo, a pesar de que se conoce poco, lo poco que se sabe sobre la vida del ser humano ha resultado impresionante.

El término “Prehistoria” hace referencia a una etapa de la Historia que tradicionalmente ha estudiado a los seres humanos y su cultura desde sus orígenes (homínidos) hasta la aparición de la escritura. Un dato fundamental de este periodo es la carencia de fuentes escritas, por ello además de la tarea del historiador se necesita recurrir a otras ciencias como: Arqueología, Estratigrafía, Etnografía, Ecología, Dendrocronología, entre otras.

Características del Estudio de la Prehistoria ²

En términos generales podemos decir que los objetivos fundamentales de la Prehistoria son:

  1. El estudio del origen de la especia humana y sus primeras manifestaciones culturales.
  2. El estudio del medio orgánico e inorgánico en el que se desarrollaron las primeras actividades humanas.
  3. La formación y desarrollo de la cultura humana, en su más amplio sentido y los procesos de cambios culturales.
  4. Los modos de vida y subsistencia de las distintas comunidades prehistóricas.
  5. Los aspectos sociales, tecnológicos, de organización, de formas de producción, creencias y rituales funerarios.
  6. La interpretación científica del pasado.

Investigación y Datación de la Prehistoria

El estudio de la Prehistoria debe apoyarse en las evidencias materiales obtenidas a través de métodos y técnicas científicas de disciplinas auxiliares y complementarias, en un espacio de tiempo en el que no existe la escritura. A continuación destacaremos tres de esos métodos:

1. Estratigrafía arqueológica

Análisis de la superposición de capas terrestres en el terreno con una finalidad arqueológica. Cada capa tiene una edad diferente, y según donde encontremos un objeto podemos establecer su antigüedad.

2. Prueba de Carbono 14

Se basa en el hecho de que un isótopo radiactivo del carbono (C 14), que se halla en toda la materia orgánica viva en una proporción conocida, se va consumiendo poco a poco después de la muerte del organismo, y se reduce a la mitad al cabo de 5.568 años. Si se mide la cantidad de C 14 que queda en un resto orgánico, se puede establecer la fecha de su «muerte» con una aproximación que depende de las condiciones y la precisión del análisis.

3. Dendrocronología

Se basa en el hecho de que el grosor de los anillos de crecimiento anual, bien visibles en el corte de un tronco de árbol, es proporcional a las (precipitaciones), y por lo tanto homogénea en los distintos árboles de la misma zona para cada año. De esta forma, las secciones de troncos se pueden traducir en gráficos que registran las oscilaciones de las precipitaciones siguiendo una pauta fija (sea cual fuere el árbol cortado) para los mismos años. Esta pauta se puede reconocer y aplicar a otros troncos, partiendo de secuencias obtenidas de troncos de árboles vivos (cuya datación final se conoce), y retrocediendo en el tiempo al superponerlos con las de troncos más antiguos (vigas de palacios, templos, etc).

Etapas de la Prehistoria ³

La división de la Prehistoria en periodos cronológicos y culturales obedece a la necesidad de facilitar la comprensión de esta etapa que, por otro lado, es la de más larga duración en la historia Humana. Resulta muy importante aclarar que los criterios de división de edades y periodos no siempre se pueden aplicar por igual en todas las regiones. Las divisiones señaladas no son absolutas, sino que cumplen un rol orientativo.

  • EDAD DE PIEDRA: Ya se contaba con las primeras armas y utensilios, todos estos fabricados en piedra; se subdividió en:
    • Paleolítico: Esta etapa de la prehistoria es la que dio inicio a todo este período y se caracteriza por el uso de la piedra tallada. Se extiende hasta aproximadamente 10.000 años a.C. donde la piedra se utilizó para realizar herramientas como lanzas, cuchillos, puntas y raspadores que les permitían recolectar y elaborar sus primeras ropas para protegerse del frío.
    • Mesolítico: Este período también se conoce como la Edad Media de la Piedra y abarca aproximadamente entre el 12.000 AP y el año 9.000 AP. En este período, el hombre se caracterizó por ser nómada y vivir en distintos lugares de acuerdo al clima. Aun así, en algunas otras regiones existían poblaciones más sedentarias.
    • Neolítico: Este es la etapa de la prehistoria donde el hombre conoce la piedra pulida y comienza a darle un uso protagónico. Este abarca desde el año 10.000 hasta el año 3.000 a.C. aproximadamente. Fue en este período donde el hombre realizó grandes cambios que lo prepararon para una vida mejor en la Edad de los Metales que venía después.
  • EDAD DE LOS METALES: El hombre avanzó, y sus necesidades también; ahora las armas y herramientas debían ser más precisas, necesitaban un nuevo material. Se subdividió en:
    • Edad de Cobre: Este fue el primer período de la Edad de los Metales, donde el hombre aparte de utilizar la piedra, la madera y otros materiales para la elaboración de sus herramientas de trabajo y caza, implementó el uso de los metales a través de un proceso de fundición con el fuego.
    • Edad de Bronce: En esta etapa el hombre comenzó a desarrollar el oficio de la fundición de metales y logra conocer la aleación de metales, como el bronce, que consistía en 90% de cobre y 10% de estaño, resultando un metal más resistente que el cobre sólo. Esta aleación les permitió elaborar distintas herramientas, armas y ornamentos.
    • Edad de Hierro: En este período, la metalurgia se había perfeccionado y también los hornos de fundición, lo cual les permitió fundir minerales más resistentes como el hierro, formando herramientas y armas de gran resistencia. Además, se desarrolló al mismo tiempo la agricultura y la arquitectura, lo cual supuso un enorme desarrollo y crecimiento para la cultura de aquel tiempo.

La Prehistoria en América

Con el fin de realizar una descripción y análisis más apropiado para la región, los prehistoriadores y arqueólogos americanos elaboraron una terminología diferente para referirse a acontecimientos semejantes en el continente de América. Eran conscientes que en el continente americano existían condiciones que impedían aplicar estrictamente los esquemas utilizados por los europeos. Así, G. R. Willey y Ph. Phillips propusieron en 1958 el siguiente esquema:

  • Periodo Lítico (orígenes en época glaciar, equivalente al Paleolítico europeo).
  • Periodo Arcaico (nómadas del postglaciar, equivalente al Mesolítico y Epipaleolítico europeos).
  • Periodo Formativo (inicios de la agricultura, equivalente al Neolítico europeo).
  • Periodo Clásico (civilizaciones urbanas, equivalente a la Edad de los Metales europea).
  • Periodo Postclásico (Imperios prehispánicos).

Herramientas de la Prehistoria

Las herramientas de la prehistoria también fueron un reflejo claro de la evolución del hombre, no sólo en sentido físico sino en cuanto a conocimientos, creatividad y otros aspectos claves. A medida que se presentaban nuevas necesidades el hombre se fue adaptando y descubriendo cosas como el fuego que le permitieron desarrollar sus herramientas al grado de que resultaran sumamente eficaces y les permitieran ahorrar tiempo y esfuerzo.

Por ejemplo, las primeras armas que inventó el hombre en la Edad de Piedra consistían en piedras talladas mezcladas con madera para mayor facilidad de agarre. Estas herramientas les sirvieron para cortar las pieles, machacar y hasta para dividir la carne en varios trozos.

Herramientas del Paleolítico superior, Museo Nacional de Dinamarca. Copenhague. Dinamarca.

A medida que iba transcurriendo el tiempo, las herramientas fueron evolucionando y ahora consistían en piedra pulida, la cual era más resistente, y otros elementos como la misma madera. Además, empezaron a crear armas que les servían para cazar y eran muchísimo más duraderas y eficaces.

Posteriormente, con la llegada del sedentarismo a la vida cotidiana del hombre, surgió la necesidad de edificar viviendas duraderas y que resistieran los ataques del clima o de animales, así que necesitaron herramientas más poderosas. Por otro lado, el conocimiento de la agricultura y la ganadería les llevó a realizar otras herramientas con la finalidad de arar la tierra y sembrar de una manera más rápida y eficaz.

Por último, con el descubrimiento del fuego, el hombre conoce la metalurgia y comienzan a elaborar herramientas de metal que son más duraderas y resistentes que la piedra, lo cual les permitió terminar de desarrollarse como civilización y realizar sus tareas de una mejor manera.

Un diorama que muestra a Homo erectus, la primera especie humana que se sabe que ha controlado el fuego. Museo Nacional de Historia de Mongolia en Ulaanbaatar.

Ropa de la Prehistoria

La ropa en la prehistoria también fue evolucionando y adaptándose al clima que reinaba en aquella época, el cual era sumamente gélido pero que después fue aumentando en temperatura. Se cree que la ropa fue inventada en el Paleolítico y que no eran muy elaboradas, debido a que las herramientas de esa época no eran muy desarrolladas, por lo que consistían en pieles ligeramente raspadas, curadas y gruesas. Además, se crearon zapatos para proteger los pies del clima gélido. Cabe mencionar, que si la piel estaba muy dura, utilizaban herramientas para machacarla y ablandarla lo más que podían para que quedara flexible.

En el Mesolítico, obviamente se mejoraron mucho las ropas creadas y el clima no era tan exigente como en el Paleolítico, por lo que surge también el oficio de la costura y la confección. Aunque posiblemente no se desarrolló en este período la textilería como tal, las pieles que utilizaban en el período anterior de la historia fueron trabajadas de mejor forma y también se añadió la costura para unir piezas entre sí.

Más tarde, en el Neolítico llega la agricultura y las herramientas son cada vez mejores, por lo que se comienza a crear el hilo y las telas como el lino, la cual fue ampliamente utilizada para esta época. Posteriormente, aparece la lana como otra de las telas que se utilizó en épocas de mucho frío, incluso en épocas posteriores y hasta nuestros días.

Bibliografía

¹ Bravo, Gonzalo. Historia del Mundo Antiguo. Madrid, 2015.
Eiroa, Jorge. Prehistoria del mundo. Barcelona, 2009.

² Eiroa, Jorge. Nociones de Prehistoria General. Barcelona, 2009.
Bravo, Gonzalo. Historia del Mundo Antiguo. Madrid, 2015.

³ Kinder, Hermann; Hilgemann, Werner. Atlas Histórico Mundial I. Madrid, 2006
Liverani, Mario. El Antiguo Oriente. Barcelona, 1995

Frau, S. C., Prehistoria de América. Editorial Sudamericana. 1950.

McClellan III, James, E; Dorn, Harold. Science and Technology in World History. Maryland, 2015.

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