Desde la prehistoria, la humanidad de manera consciente e inconsciente, ha buscado formas de mejorar su calidad de vida. Dentro de estas formas se encuentra el intercambio de productos, es decir, lo que una persona tenía y no necesitaba se cambiaba por la que el otro poseía y tampoco necesitaba¹. Este tipo de actividad económica, denominada trueque, se remonta al neolítico, hace unos 10.000 años con la aparición de la agricultura.

A continuación, descubre los sucesos que llevaron al origen del trueque, donde el hombre consideró esta forma de comercio y se convirtió en un ser productivo.

¿Cuándo y dónde se dio el trueque?²

Para que ocurra la práctica del trueque es necesario que la producción de productos genere excedentes. En los inicios de la humanidad, esta actividad era prácticamente nula, ya que el ser humano cazaba para satisfacer sus necesidades inmediatas. De igual manera, la conservación de los productos era casi imposible por las formas de vidas existentes.

Con el paso del tiempo, ya en la era del neolítico, aparece la agricultura y la ganadería y con ello, una actividad productora que dejaba excedentes. Este exceso de bienes de consumo reducía la jornada de trabajo ya que era posible el intercambio de productos.

Por consiguiente, en la línea del tiempo se establece que el origen del trueque se remonta al año 6000 a.C en Mesopotamia. Las tribus que allí residían lo usaban como actividad comercial. Posteriormente, los fenicios adoptaron el sistema y lo establecieron con personas de otras ciudades. Para los babilonios, este procedimiento fue por demás interesante ya que permitía el intercambio de productos por prendas de vestir, especias, alimentos e incluso armas.

En Europa, las personas viajaban con el fin de comercializar productos de elaboración propia, como las pieles y las artesanías, e intercambiarlos por seda y perfumes. Un producto básico de intercambio fue la sal, ya que cumplía diversas funciones, especialmente en la conservación. Incluso, el pago por el trabajo de una persona podía ser con este importante elemento³.

En la Edad Media, podemos diferencia dos grandes tipos de comercios. Por un lado estaba el de larga distancia, que por lo general se centraba en objetos de lujo; pero también tenemos el comercio local, pequeños mercados funcionaban como punto de encuentro para diferentes aldeanos que intercambiaban sus productos por otros. El trueque durante todo este período fue muy importante.

Rutales comerciales en Europa durante el siglo XIII. En HistoriaEuropa.

¿Por qué se dio el trueque y cuáles fueron las consecuencias?

El trueque surge como una manera de dar uso al excedente de productos. Con ello, era posible que otro grupo de personas trabajaran en las actividades del momento, como era la cerámica, elaboración de pieles, joyerías y otros productos de consumo. De esta manera, existía la posibilidad de que ocurriera el intercambio de bienes según las necesidades de las personas.

Las consecuencias de esta actividad fueron inicialmente la propiedad privada y la riqueza. El excedente o sobrante de una actividad productiva es el inicio de la riqueza lo que se permite consolidar con la aplicación de técnicas específicas según el tipo de actividad. Además, aparece lo que se conoce como división del trabajo, lo que era necesario para conseguir una actividad que fuera fructífera.

Un ejemplo de la división del trabajo, organizada desde el Estado, se da con el Imperio Inca. Este gran imperio de América se organizaba en diferentes regiones, donde cada una tenía una tarea productiva particular. Con este sistema el imperio lograba abastecerse de todo lo que necesitaba.

¿Por qué se eliminó el trueque?

A pesar que el trueque en su momento dio solución a los excesos de productos, con el paso del tiempo se dejó de ver como una práctica viable. Básicamente desaparecería por:

  • Una persona no necesitaba lo que la otra persona disponía para el cambio. Un ejemplo de esto es que, si un artesano de collares necesitaba trigo, debía encontrar a una persona productora de trigo que quisiera collares. En su defecto, debía buscar cambiarlo por un bien que el productor necesitara para cambiarlo y poder hacer el trueque.
  • Establecer el valor de los productos. Otra de las cosas que dificultaban esta actividad era saber el valor de las cosas, por ejemplo qué cantidad de lana se daba por un jarrón de vino.

Para solventar esta situación, se tomó un producto como valor referencial, un elemento que sirviera para regular los intercambios. Inicialmente, se usó el ganado y el trigo para establecer el valor de los artículos, por ejemplo, una vaca se podía conseguir si se ofrecía una cantidad de trigo estipulado. Aunque seguía siendo trueque, el sistema era más sencillo y justo.

Sin embargo, surge la necesidad de hacer divisible el producto, es decir, debía fragmentarse para hacer intercambios por cantidades más reducidas. También, debían ser fáciles de transportar y almacenar. Es allí, donde los objetos de intercambios eran más pequeños, un ejemplo claro fueron las bolsitas de sal. En algunas sociedades se utilizaban barras de oro, bronce, plata y hierro para llevar a cabo el trueque.

Con la llegada de estos elementos, las preferencias cambiaban, ya que eran productos que no se dañaban y se podían almacenar, especialmente la plata y el oro. Con estos métodos, se dio inicio al uso de la moneda como factor principal de las transacciones comerciales.

El dinero aparece como el bien que puede reflejar el valor de cualquier otro producto en el mercado, es decir, todo pasa a tener un precio monetario. De esta forma el dinero queda en el centro de la economía, y se vuelve el objetivo principal de la producción. Esta lógica de acumulación de riquezas llega hasta nuestros días. Según Marx, los burgueses obtienen sus ganancias a expensas de la fuerza de trabajo del proletariado. Estos últimos sólo obtienen dinero para vivir (es decir, para poder consumir las mercancías que les permitan seguir trabajando), mientras que los primeros tienen la capacidad de acumular riquezas.

Aparición de la moneda

Para el siglo VIII a.C apareció la primera acuñación de la moneda, un objeto de valor identificado que sirve para el pago de bienes y servicios. Según los historiadores, esto fue una propuesta del rey para simplificar el cobro de los impuestos reemplazando el ganado, trigo y otros productos, por monedas elaboradas entre una mezcla de oro y plata.

El desarrollo de las actividades económicas, especialmente en el Imperio Romano, hizo posible que esta se extendiera en las partes conocidas en el mundo para ese momento. Desde entonces, los estados se encargan de la producción de las monedas, que por lo general cuentan con una imagen que los representan.

Monedas Imperio Romano en la Antigüedad

Sin embargo, aunque la moneda se extendió a muchas partes, en algunas sociedades pobres el trueque se mantuvo durante varios años. Entre las razones que se consideran, se encuentran los altos tributos o impuestos a pagar y un excedente de producción muy bajo, en comparación con otras civilizaciones. Con el paso del tiempo, se implementaron los dos sistemas de comercialización hasta que se eliminó por completo el trueque.

El trueque en la actualidad

Aunque el dinero reemplazó en su mayoría el trueque en la actualidad, debido a la crisis económica mundial, algunas naciones lo han implementado como medida para paliar la inflación. Esto se debe a que, frente a una gran inflación, el dinero pierde valor y con el trueque se permite obtener cosas de precios similares. De esta manera, algunas empresas e incluso el estado, compensan el valor de sus productos o servicios. Esto sucedió, por ejemplo, en Argentina luego de la gran crisis del 2001 que la dejó en default

“Vista amplia de un nodo de trueque situado en la Ciudad Madero, en la zona Oeste del conurbano bonaerense, correspondiente al partido de La Matanza. En los momentos de gran apogeo las ferias llegaron a reunir a más de 5000 personas diarias y fue, sin duda, la estrategia que permitió a amplio sectores de la clase media empobrecida poder sortear aquel difícil invierno de 2002.” En Scielo.org.

En resumen, el origen del trueque suele ser un suceso emocionante en la historia de la humanidad, ya que surge como una solución a algunos problemas. El intercambio de productos sirvió para establecer los fundamentos económicos de las naciones con beneficios en la actualidad. Sin duda, ha sido un sistema que ha ayudado a mantener la liquidez y ampliar los canales usados para la comercialización.

Mientras los productos del trabajo eran vistos sólo como valores de uso (se los juzgaba por su funcionalidad) el trueque tuvo un lugar central en los intercambios. Con el paso del tiempo los productos fueron vistos por su valor de cambio (representado en dinero), esto fue lo que hizo que el trueque desapareciese paulatinamente.

Bibliografía

¹ Humphrey, C., & Hugh-Jones, S. (Eds.). (1998). Trueque, intercambio y valor: aproximaciones antropológicas (Vol. 38). Editorial Abya Yala.

² Rojas, J. R. A., Andrade, R. I. M., Espinoza, M. S. M., & Tirado, P. S. O. (2017). El trueque como sistema de comercialización-Desde lo ancestral a lo actual. UNIANDES EPISTEME4(3).

³ Wickham, Ch. La otra transición: del mundo antiguo al feudalismo. 1989.

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Dyer, Ch. Los orígenes del capitalismo en la Inglaterra medieval. trad. esp, Brocar, 22, 1998.

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-Marx, K. y Engels, F., Manifiesto Comunista. 1848.

Manuela Fernández Mayo, El trueque solidario: una estrategia de superviviencia ante la crisis argentina de 2001. Universidad de Cádiz, España. 2009.

 

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