Nazismo

La palabra Nazismo es el término abreviado que se utiliza para hacer referencia al nacionalsocialismo. Esta fue una ideología que rigió en Alemania desde 1933 hasta 1945, surge con la ascensión al poder del NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán).

El líder de este movimiento fue Adolf Hitler, quien autoproclama un Tercer Reich y establece una dictadura. EL nazismo jugó un papel determinante en la Segunda Guerra Mundial. Los nazis ocuparían Francia, Hungría, Checoslovaquia, Dinamarca, los Países Bajos y Noruega. La Alemania de esta época de la historia se le denomina Alemania Nazi.

Conoce de cerca esta ideología que marcó un antes y un después en la historia. En este artículos descubrirás cómo surgió el nazismo, cuáles eran sus principales ideales y el papel que desempeñó durante la Segunda Guerra Mundial.

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Qué fue el nazismo

La ideología nazista era un tipo de fascismo que rechazaba el sistema parlamentario y la democracia liberal. Incorpora a su credo el antisemitismo ferviente, la eugenesia y el racismo científico.

El nacionalismo extremo que desarrolló el nazismo provenía del movimiento Völkisch y del pangermanismo, originados por el nacionalismo alemán de aquella época. Recibió fuertes influencias de los Freikorps, grupos paramilitares anticomunistas, que se originaron tras la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial.

Origen del nazismo

La población alemana no comprendía el resultado de la Gran Guerra. Muchos no estaban contentos con la rendición de Alemania y menos con las fuertes medidas que se le impusieron al país tras la Guerra.

El pueblo alemán atribuía el fracaso que se estaba viviendo al sistema democrático. Es precisamente en estas duras circunstancias de desilusión y descontento, que nace y se fortalece el Nazismo, liderado por Adolf Hitler.

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Adolf Hitler, canciller imperial de Alemania, y Ernst Röhm, cofundador y comandante de las SA, realizando el saludo fascista (1933).

Adolf Hitler

Hitler nació el 20 de abril de 1889 en Brau-nau, hijo de un aduanero austríaco. Durante algunos años vivió miserablemente en ciudades como Viena y Múnich. En la guerra sufrió dos heridas graves, pero se salvó de la muerte providencialmente.

Tenía una indudable capacidad oratoria y carisma único, pero fue su excepcional ambición la que lo movió en cada uno de sus pasos y catapultó al poder. Fue una persona carente de escrúpulos, que se encontraba dispuesto a hacer los sacrificios necesarios a fin de lograr sus objetivos.

Desde luego, el ambiente intelectual y cultural de aquella época avalaron las acciones de Hitler. Fue él quien supo concentrar lo peor de aquel espíritu. Sin su presencia, el nazismo no hubiese alcanzado la gloria, pero sin ese espíritu tampoco Hitler hubiera llegado a donde llegó.

Surge el Partido Nazi

En 1919, Hitler funda el Partido Obrero Alemán Socialista en Baviera, conocido popularmente como Partido Nazi. El partido fue ganando adeptos gracias a su violencia y autoritarismo al imponer sus ideales. Generó un fuerte fanatismo y se convirtió en la organización política con más poder de Alemania.

El 9 de noviembre del año 1923 Hitler organiza un golpe de Estado en Múnich, llamado “Putsch de Múnich”. La pretensión era dar inicio a la revolución nacional junto a otras organizaciones que tenían el mismo objetivo, tal como los Fasci de Mussolini habían hecho en Italia con la “Marcha sobre Roma”.

El movimiento insurgente fue sofocado y Hitler llevado a una fortaleza, condenado a 5 años de prisión aunque solo cumple con 9 meses privado de libertad. Este fue el lugar donde nació el primer volumen de su libro Mein Kampf “Mi Lucha”. Esta obra contiene todas las bases ideológicas del Partido Nazi. Dos años más tarde, en 1925, reorganiza su partido tras haber sido desarticulado por las autoridades.

El ascenso de Hitler como Führer

El movimiento Nazi fue ganando adeptos con el paso del tiempo. El “crack del 29” deja en quiebra a miles de empresas, incluyendo a Alemania, que había sido socorrida económicamente por Estados Unidos. Esta crisis económica pone nuevamente al Estado Alemán en una situación desventajosa.

El contexto socio-económico que surge después de esta recesión económica en octubre de 1929, crea el ambiente perfecto para que Hitler disemine su mensaje de rabia, odio, descontento y destrucción. La población alemana era en su mayoría de clase media y se encontraba desesperada.

La organización cuidadosamente pensada, el propagandismo que ningún partido supo imitar, la violencia, el dinamismo, los ataques al gobierno republicano, la movilización de masas; fueron el preludio del éxito para Hitler.

En los comicios de 1930, el Partido Nazi se erigía como la segunda fuerza política más importante del país, tan solo dos años después ya poseía 37,6% de los votos. En 1934, al morir el presidente Hindenburg, Adolf Hitler es elegido sucesor. Ostenta el título de Führer y logra indiscutiblemente el control pleno del país.

Características del nazismo

El Partido Obrero Alemán Nacional Socialista (NASDAP), adopta como símbolo representativo la esvástica (cruz gamada), ubicada en el centro de un círculo blanco que está envuelto en un campo rojo.

La doctrina del nazismo se encuentra contenida en la obra “Mi Lucha”, la cual se considera “la biblia” del mismo. Las ideas básicas que este libro contiene son las siguientes:

Superioridad de la raza aria

De acuerdo a las creencias de Hitler, los alemanes provienen de la raza aria la cual es superior al resto. Por este motivo, estaban en el derecho de dominar otras razas que consideran inferiores, entre ellas: los judíos, rusos, negros y eslavos. El pueblo alemán, según este ideal, estaba obligado a conquistar el resto del mundo.

Antisemitismo

Hitler afirma que la raza semita (los judíos) era una raza inferior, que solo corrompía y deterioraba la pureza de la raza alemana. Debían prohibirse las alianzas matrimoniales entre alemanes y judíos, además era necesario desterrar y destruir por completo a los judíos.

Fortalecimiento de Alemania

El nazismo defendía la sumisión plena de los individuos a una autoridad soberana que representaba al Estado. El Führer o jefe era la personificación de la autoridad y era quien dirigiría a los alemanes al lugar que merecían en la historia.

Conquista del Espacio Vital

El “Lebensraum” o Espacio Vital implicaba el derecho que tenían los alemanes de tomar para sí todo el espacio necesario para su supervivencia, sin importar si los medios eran militares o pacíficos.

En esta “Nueva Europa” que buscaba formar Hitler, los pueblos neerlandeses, escandinavos, británicos y flamencos serían tratados con mayor consideración por hablar lenguas germánicas y tener más sangre aria.

El nazismo en la historia: Segunda Guerra Mundial

Para el siglo XIX el mundo se hallaba repartido entre los grandes imperios que dominaban la escena mundial para aquel momento. Cuando Hitler comienza a construir su propio imperio en Europa, lo único en lo que pensaba era en competir por recursos con el resto de las potencias. Para los nazis era el único camino para convertir Alemania en un imperio.

Los imperios nacionalistas no eran cosa nueva, desde hace años estaba formándose esta ideología alrededor del mundo. Francia colonizó África, Estados Unidos se apropió de territorios indígenas, mexicanos y españoles. Japón masacra a China, convencidos también de que eran superiores; igual habían hecho los belgas en el Congo y los ingleses en África.

Pero los alemanes resultaron ser más estrictos que otras naciones, tenían una concepción patriótica excluyente, desde el punto de vista racial y cultural. Aunque no se trataba de un caso de exclusión atípico, en aquella época incluso era casi imposible obtener la ciudadanía británica, portuguesa o francesa si el color de piel de la persona no era el “adecuado”.

Estallido de la Segunda Guerra Mundial

Con el firme propósito de establecer en Europa una hegemonía total del Tercer Reich, Hitler promueve el rearme de las fuerzas militares alemanas. Convierte la Wehrmacht en el ejército con más poder hasta el momento. En 1938 se anexa Austria y Checoslovaquia y en 1939 invade Polonia.

Esta fue la maniobra que desobedece los estatutos del Tratado de Versalles, firmado después de la Primera Guerra Mundial, y que además representa el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Reino Unido y Francia le declaran la guerra a Alemania.

Holocausto y campos de concentración

Lo que sucede durante la Segunda Gran Guerra fue la expresión de los nazis intentando formar un imperio al Este de Europa. Su concepción nacional se hallaba dirigida por una intensa preocupación racial. Llevaron al extremo las teorías racistas que ya se estaban desarrollando.

Como no querían mezclarse con ninguna raza que ellos creían eran inferiores, asesinaron de forma sistemática cientos de miles de personas civiles. Les llevo tan solo algunos meses dejar morir millones de prisioneros de guerra, de muchos no quedó ninguna constancia escrita de su muerte.

La guerra permitió que la represión nazista fuese más brutal y sistemática. Los campos de concentración alemanes llegaron a albergar 700.000 personas para el año 1945. Los campos de exterminio eran de las medidas más extremas para evitar las revueltas, junto a la represión más cruel.

Caída del régimen Nazi

Hitler no asumía la posibilidad de que los alemanes perdieran la guerra. Sin embargo, a principio de 1945 se hizo claro que era imposible ganar el conflicto. El grupo de los Aliados habían acumulado fuerza y atacaba por numerosos frentes a los alemanes.

El Führer se recluye en un búnker en Berlín y el 30 de abril se suicida junto a su esposa, Eva Braun. Había llegado el fin del totalitarismo nazi para aquella fecha, Alemania se rinde y la guerra llega a su fin.

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