Imperio Otomano

En los tiempos medievales se desarrolló un Imperio conocido como otomano que rigió sobre gran parte de Asia Central en la época de los siglos XII y XIII. Si estás aquí es porque su historia es de tu interés, al terminar de leer este artículo, tendrás las respuestas a algunas interrogantes como, ¿cuándo y dónde se originó?

Aunque ya tengas una pista, seguramente querrás saber otras cosas como, por ejemplo: ¿Quién lo instauró? ¿Cómo estaba organizado el Imperio Otomano? ¿Tuvo fin dicho imperio? ¿Su economía era buena? Descubre esto y más a continuación.

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Origen del Imperio Otomano

El sultán turco Osmán I.

El Imperio Otomano llegó a existir cuando transcurría la época de la Edad Media, gracias al Sultán o lo que es lo mismo, emperador turco Othman o también llamado Osman I, este hombre pertenecía a un grupo de nómadas conocidos como los Selyúcidas quienes se habían hecho siervos del Islam para llegar a establecerse como el mayor de los imperios del continente asiático. Pero, es a partir del año 1299 que se forma el Imperio Turco Otomano, cuando el sultán Osman I declara su competencia contra la región de Anatolia, un territorio que se estaba desmoronando imperialmente hablando.

Posteriormente, el principal de Osman I condujo a la expansión territorial del Imperio por el río de Sakarya debido a todas sus conquistas y victorias sobre los bizantinos y, con el pasar del tiempo, el dominio Otomano llegó a ser aún mayor, puesto que también abarcó a los Balcanes, a Bursa, entre otros más que descubrirás en el siguiente subtítulo.

Ubicación del Imperio Otomano

Se puede decir que el “centro” del Imperio Otomano o su ubicación principal estaba en la región de Anatolia, debido a que fue allí donde se estableció desde lo que llamaremos el principio. A pesar que su sede se encontraba en tal lugar de la nación turca, puede que haya un poco de confusión debido a la gran cantidad de países que administraba, entre estos se encontraban: Albania, Bosnia, Hungría, Líbano, Palestina, Omán, Siria, Argelia, Yemen, Islas del Egeo Norte, Crimea, Libia, Túnez y Sudán. Sin embargo, no debemos dejar que esto sea un problema, sino más bien debemos recordar que el Imperio del cual estamos hablando fue el mayor por sobre todos los existentes en aquel momento.

Expansión territorial otomana en los siglos xiv y xv.

Organización política del Imperio Otomano

La misma se dividió de tres maneras, las cuales se estarán definiendo a continuación:

  • La organización del estado: La misma se concentró en la administración de los civiles y los militares conformantes del estado. Era un sultán preparado por el gobierno central quien se hacía cargo de este orden.
  • El Haren del Imperio Otomano: Este estaba compuesto por un conjunto de mujeres honorables (las esposas de los sultanes), sus siervas, sus parientes y también las concubinas de los sultanes, todas ellas eran dirigidas por la Valide Sultán. Dicho orden tenía como objetivo el aseguramiento del nacimiento de un heredero masculino para su futuro posicionamiento en el trono y la conservación de descendencia directa de la familia, debido a esto llegó a conocerse como un poder político bastante importante en la corte del Imperio Otomano.
  • El diván: Los integrantes de este orden político eran inicialmente los ancianos de la tribu otomana, sin embargo esto fue evolucionando con el tiempo para la inclusión de los ministros y oficiales militares, así como también a los asesores y consejeros gubernamentales en lo político y lo religioso.
Harén turco

Organización Social del Imperio Otomano

Se tiene conocimiento de cuatro grupos que formaron parte de la organización social del imperio, los cuales son:

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  1. Los Ulama: sabios destacados que servían de intérpretes o mensajeros de las doctrinas, leyes y creencias religiosas del Imperio Otomano.
  2. Los Jenízaros: las unidades infantes élite que conformaron a las tropas militares domésticas de los emperadores o sultanes.
  3. Los Millets: mayormente hombres de nacionalidad griega, armenia y judía que tenían autoridad propia. Estaban separados de los demás habitantes, se gobernaban ellos mismos, hablaban su propio idioma, enseñaban en sus propios colegios, iglesias y entidades necesarias. Por otra parte, estas personas pagaban un impuesto muchísimo más elevado que el que daba cada habitante corriente y eran protegidos por el imperio cuando se veía amenazada la paz de la nación turca.
  4. Los Ayan: eran la clase destacada o más alta, la integraban los comerciantes millonarios, los jefes militares de los jenízaros y algunos de los líderes más prominentes del país. Pero no solo eso, sino que también calificaban en esta casta los que compraban derechos de recaudadores de impuesto para Estambul.

Economía del Imperio Otomano

La economía era próspera y muy estable, ¿cómo lo sabemos? Este hecho se deja ver o se mide por una de las tradiciones que tenían los habitantes de aquella época y es el hecho de realizar caravanas todos los años a la Meca, desde donde se transportaban y comercializaban excelentes especias de la india, gran cantidad de piedras preciosas, la seda y otras cosas. Además, hasta el año 1453 el Imperio Otomano mantuvo su  reconocimiento como el proveedor de las materias primas y productos industriales como la madera, el alquitrán, las frutas, las alfombras, el algodón y las vajillas de cobre. Y no se escapa la mención de su producción ganadera, pesquera y agrónoma.

Monedas del Imperio Otomano

Religión del Imperio Otomano

En un principio la religión de la nación regida por este Imperio Otomano era muy diversa debido a que los habitantes eran de diferentes etnias. Existían grupos religiosos desde el Islam, hasta cristianos, católicos, musulmanes sunitas, chiitas, judíos y muchos más. Con el tiempo, tras la conquista de Constantinopla, el Imperio Otomano estableció legalmente al Islam como la religión del país turco.

Sin embargo, no todo el poblado aceptó dicha medida, por lo que el gobierno patentó unas medidas para todas aquellas personas que no se unieran al Islam, tendrían que sufrir las consecuencias de su rebeldía y desobediencia a sus leyes como hombres poderosos y líderes del país. Se les establecieron ciertas prohibiciones a los que profesaran otras creencias, como un impuesto diferente, elevado por supuesto, un trato discriminatorio y la negativa a portar cargos importantes.

Cultura del Imperio Otomano

No podemos menos que esperar que la cultura también fuera mixta por las mismas razones anteriores. Los Otomanos tomaron como suyas las tradiciones y el arte de las regiones que los constituían, entre estas cosas entran los casamientos interculturales, la arquitectura al estilo Iraní y Bizantino, la mezcla de música armenia, bizantina, árabe y persa para el desarrollo de la música clásica Otomana, un sonido placentero a los oídos entre los instrumentos de esas etnias en conjunto con el violín y piano pero no un estándar unificado puesto que cada provincia tenía su estilo musical. También dentro de su cultura se encontraba el aspecto literario o la literatura que se basaba en los versos y prosas, una poesía que dominaba por completo en el momento.

Fin del Imperio Otomano

El Imperio Otomano vio llegar su disolución tras la reforma de la constitución del año 1876 y la formación de un nuevo Parlamento. Sumándose a este hecho, ¿qué otra cosa lo condujo a su desaparición? Pues estuvo también la pérdida territorial sufrida en África y Dodecaneso en lo que fue la guerra Ítalo-Turca de 1911 y en Europa en las Guerras Balcánicas. Así que la potencia vivió enfrentándose a más y más disturbios y desacuerdos y hasta golpes de estados ocasionados a las puertas de la Primera Guerra Mundial y, fue después de esta batalla que concluyó por completo el funcionamiento de este imperio.

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