En los tiempos medievales se desarrolló un Imperio conocido como otomano que rigió sobre gran parte de Asia Central en la época de los siglos XII y XIII. Si estás aquí es porque su historia es de tu interés, al terminar de leer este artículo, tendrás las respuestas a algunas interrogantes como, ¿cuándo y dónde se originó?

Surgen otros interrogantes como: ¿Quién lo instauró? ¿Cómo estaba organizado el Imperio Otomano? ¿Tuvo fin dicho imperio? ¿Cómo era su economía? Descubre esto y más a continuación.

Origen del Imperio Otomano¹

El Imperio Otomano, llegó a existir cuando transcurría la época de la Edad Media, gracias al Sultán (emperador turco) Othman o también llamado Osmán I, este hombre pertenecía a un grupo de nómadas conocidos como los Selyúcidas quienes se habían hecho siervos del Islam para llegar a establecerse como el mayor de los imperios del continente asiático. Pero, es a partir del año 1299 que se forma el Imperio Turco Otomano, cuando el sultán Osmán I declara su competencia contra la región de Anatolia, un territorio que se estaba desmoronando imperialmente hablando, así los otomanos fueron conquistando al resto de los pueblos turcos. A Osmán I lo sucede en el trono su hijo: Orhan I.

Osmán I. Reinó el Imperio Otomano desde el 3 de mayo de 1281 al 29 de julio de 1326. En Wikipedia.

Posteriormente, bajo el reinado de Mehmed II (quien reinó entre 1451-1482), acabaron con el Imperio Bizantino, tomando control sobre Constantinopla en 1453 (a partir de allí la ciudad capital pasa a llamarse Estambul)². Así se consolida el poder este gran Imperio, cuyo crecimiento alertó a los gobiernos europeos. El ejército es el gran actor de la expansión del Imperio.

Desde el siglo XIX el Imperio Otomano sufre rebeliones internas, junto con sucesivas guerras fuera y dentro de su territorio, estos hechos terminaron por debilitar al Imperio³.

Ubicación del Imperio Otomano

Se puede decir que el “centro” del Imperio Otomano o su ubicación principal estaba en la región de Anatolia, debido a que fue allí donde se estableció desde lo que llamaremos el principio. A pesar que su sede se encontraba en tal lugar de la nación turca, puede que haya un poco de confusión debido a la gran cantidad de países que administraba, entre estos se encontraban: Albania, Bosnia, Hungría, Líbano, Palestina, Omán, Siria, Argelia, Yemen, Islas del Egeo Norte, Crimea, Libia, Túnez y Sudán. Sin embargo, no debemos dejar que esto sea un problema, sino más bien debemos recordar que el Imperio del cual estamos hablando fue el mayor por sobre todos los existentes en aquel momento.

Expansión territorial otomana en los siglos XIV y XV.

Organización política del Imperio Otomano

En el Imperio Otamano sólo un cargo tenía carácter hereditario, este era el lugar del Sultán, el máximo líder. La organización política se dividió de tres maneras, las cuales se estarán definiendo a continuación:

  • La organización del estado: La misma se concentró en la administración de los civiles y los militares conformantes del estado. Era un sultán preparado por el gobierno central quien se hacía cargo de este orden.
  • El Haren del Imperio Otomano: Este estaba compuesto por un conjunto de mujeres honorables (las esposas de los sultanes), sus siervas, sus parientes y también las concubinas de los sultanes, todas ellas eran dirigidas por la Valide Sultán. Dicho orden tenía como objetivo el aseguramiento del nacimiento de un heredero masculino para su futuro posicionamiento en el trono y la conservación de descendencia directa de la familia, debido a esto llegó a conocerse como un poder político bastante importante en la corte del Imperio Otomano.
  • El diván: Los integrantes de este orden político eran inicialmente los ancianos de la tribu otomana. Sin embargo esto fue evolucionando con el tiempo para la inclusión de los ministros y oficiales militares, así como también a los asesores y consejeros gubernamentales en lo político y lo religioso.

Harén turco

Organización Social del Imperio Otomano

Se tiene conocimiento de cuatro grupos que formaron parte de la organización social del imperio, los cuales son:

  1. Los Ulama: sabios destacados que servían de intérpretes o mensajeros de las doctrinas, leyes y creencias religiosas del Imperio Otomano.
  2. Los Jenízaros: las unidades infantes élite que conformaron a las tropas militares domésticas de los emperadores o sultanes.
  3. Los Millets: mayormente hombres de nacionalidad griega, armenia y judía que tenían autoridad propia. Estaban separados de los demás habitantes, se gobernaban ellos mismos, hablaban su propio idioma, enseñaban en sus propios colegios, iglesias y entidades necesarias. Por otra parte, estas personas pagaban un impuesto muchísimo más elevado que el que daba cada habitante corriente y eran protegidos por el imperio cuando se veía amenazada la paz de la nación turca.
  4. Los Ayan: eran la clase destacada o más alta, la integraban los comerciantes millonarios, los jefes militares de los jenízaros y algunos de los líderes más prominentes del país. Pero no solo eso, sino que también calificaban en esta casta los que compraban derechos de recaudadores de impuesto para Estambul, la capital.

Obra del siglo XVI que representa al ejército de Solimán el Magnífico marchando hacia Europa. En National Geographic.

Economía del Imperio Otomano

La economía era próspera y muy estable, ¿cómo lo sabemos? Este hecho se deja ver o se mide por una de las tradiciones que tenían los habitantes de aquella época y es el hecho de realizar caravanas todos los años a la Meca, desde donde se transportaban y comercializaban excelentes especias de la india, gran cantidad de piedras preciosas, la seda, entre otras cosas. Además, hasta el año 1453 el Imperio Otomano mantuvo su  reconocimiento como el proveedor de las materias primas y productos industriales como la madera, el alquitrán, las frutas, las alfombras, el algodón y las vajillas de cobre. Y no se escapa la mención de su producción ganadera, pesquera y agrónoma.

Monedas del Imperio Otomano

Religión del Imperio Otomano

En un principio la religión de la nación regida por este Imperio Otomano era muy diversa debido a que los habitantes eran de diferentes etnias. Existían grupos religiosos desde el Islam, hasta cristianos, católicos, musulmanes sunitas, chiitas, judíos y muchos más. Con el tiempo, tras la conquista de Constantinopla, el Imperio Otomano estableció legalmente al Islam como la religión del país turco.

Sin embargo, no todo el poblado aceptó dicha medida, por lo que el gobierno tomó represalias contra todas aquellas personas que no se unieran al Islam, éstas tendrían que sufrir las consecuencias de su rebeldía y desobediencia. Se les establecieron ciertas prohibiciones a los que profesaran otras creencias, como un impuesto diferente, elevado por supuesto, un trato discriminatorio y la negativa a portar cargos importantes.

Cultura del Imperio Otomano

La cultura también también se caracterizaba por su mixtura, su diversidad. Los Otomanos tomaron como suyas las tradiciones y el arte de las regiones que los constituían, entre estas cosas entran los casamientos interculturales, la arquitectura al estilo Iraní y Bizantino, la mezcla de música armenia, bizantina, árabe y persa para el desarrollo de la música clásica Otomana, un sonido placentero a los oídos entre los instrumentos de esas etnias en conjunto con el violín y piano pero no un estándar unificado puesto que cada provincia tenía su estilo musical. También dentro de su cultura se encontraba el aspecto literario o la literatura que se basaba en los versos y prosas, una poesía que dominaba por completo en el momento.

Fin del Imperio Otomano

El Imperio Otomano vio llegar su disolución tras la reforma de la constitución del año 1876 y la formación de un nuevo Parlamento. Sumándose a este hecho, ¿qué otra cosa lo condujo a su desaparición? Pues estuvo también la pérdida territorial sufrida en África y Dodecaneso en lo que fue la guerra Ítalo-Turca de 1911 y en Europa en las Guerras Balcánicas. Así que la potencia vivió enfrentándose a más y más disturbios y desacuerdos y hasta golpes de estados ocasionados a las puertas de la Primera Guerra Mundial.

Fue con la Gran Guerra que el Imperio Otomano, ya debilitado, tuvo su golpe de muerte. Perdieron dos tercios de su ejército, y tres millones de habitantes del Imperio Otomano perdieron la vida. Entre ellos un millón y medio de armenios que eran expulsados del territorio imperial (lo que se conoce como Genocidio Armenio).

Así llegó el final de este Imperio que mantuvo su poder por seis siglos, llegando a ser de los imperios más grandes de la historia. En 1922 se puso fin al sultanato, esta es la fecha de la desintegración del Imperio Otomano.

Bibliografía

¹ García, E. R., & Catalán, I. R. (2017). Breve historia del Imperio otomano. Ediciones Nowtilus SL.

² Artículo sobre el Imperio Otomano en National Geographic.

³ Gaete, S. D. S. (2005). Significado de la caída de Constantinopla para el Imperio Otomano. En Byzantion Nea Hellás, (24).

⁴ Noguera, A. (2013). Lugares con historia: Así nació el Imperio Otomano. En Clío: Revista de historia, (139).

⁵ Suárez, A. A. (2012). La organización de los no musulmanes en el Imperio Otomano: millet y taifa. En Collectanea Christiana Orientalia9.

Cahen, C., El Islam. Desde los orígenes hasta el comienzo del Imperio Otomano. Siglo XXI, México, 1972.

-Justin Maccarthy, The Ottoman Peoples and the End of Empire. Londres, 2001.

-Girona, J. C. (2019). Del fin del Imperio otomano a la nueva Turquía. In Cien años de la Primera Guerra Mundial: El fracaso de la paz (pp. 137-166). Publicacions URV.

-de Bunes Ibarra, M. Á., & Beytas, H. (2002). El Imperio Otomano y la República de Turquía. Dos historias para una nación. En Debate y Perspectivas. Cuadernos de Historia y Ciencias Sociales, 173-189.

Martykánová, D. (2016). Las transformaciones del Imperio Otomano en el largo siglo XIX: algunos debates historiográficos. Ayer: Revista de Historia Contemporánea102(2).

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