Hombre de la prehistoria

Hablar de prehistoria es ubicarse en una línea de tiempo que data de miles de años antes de Cristo. Es un período que se divide en el Paleolítico, Mesolítico, Neolítico y Edad de los Metales. En cada una de estas etapas, el hombre se sometió a distintos cambios climáticos y a adaptaciones evolutivas. Aunque la información que existe es muy escasa, deja conocer algunas características del  hombre de la prehistoria lo que lleva a identificar acciones del hombre moderno.

Descubre a continuación qué se entiende por hombre de la prehistoria y cómo fue su proceso de evolución. Asimismo, apunta cuál fue la relación que tuvo con el entorno y cómo esta fue cambiando con el paso del tiempo.

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Qué es el hombre de la prehistoria

Se define como hombre de la prehistoria al ser humano que vivió en la época anterior a la historia de la humanidad. Fue una etapa donde las piedras, los palos y los huesos eran usados como herramientas para la supervivencia.

El hombre era un cazador, recolector, pescador y llevaba un estilo de vida nómada, colocando sus campamentos a la orilla de los ríos para asegurar la comida y el agua. Básicamente, su día se basaba en conseguir los alimentos, protegerse de los animales y mantener caliente las cuevas.

Para los defensores de la evolución, se estima que aparecieron diversos grupos separados en regiones completamente diferentes. Asimismo, se cree que hay un tronco común que dio origen a los grandes simios (Pongidae) y los homínidos (Hominidae). Este último, al hombre actual.

Evolución del hombre de la prehistoria

Aunque es una teoría no confirmada por la falta de evidencia e información, la evolución presenta el proceso de humanización del hombre en diversas fases. Estas etapas, cuentan con una denominación según un período específico, entre las cuales se pueden mencionar:

Australopithecus

Este es el homínido más antiguo que se puede conocer. Su dieta se basaba en semillas, raíces, tubérculos que existían en el área. Estas conclusiones se basan en la dentición y otros hallazgos conseguidos. Era un primate bípedo, es decir, que caminaba sobre las patas traseras. Eran de tamaño pequeño, con una talla entre 1,20 y 1,40 metros.

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Homo Habilis

Se define como hombre hábil por sus destrezas con las piedras, lo que lo llevó a ampliar la variedad en la alimentación. Se diferencia del homínido anterior por el tamaño del cráneo, y por una tendencia carnívora oportunista, lo que cambió la dentición. Según los hallazgos, la talla era 1,30 metros.

Homo Erectus

El nombre significa literalmente hombre de pie ya que se estima que es una parte del hombre primitivo con una característica totalmente bípeda. En cuanto a las proporciones físicas, eran más similares a las de los humanos con una capacidad craneal superior a la especie anterior. En cuanto a la alimentación, con la aparición del fuego, cocinaban la carne para consumo.

Homo Neanderthalensis

Es un género que habitó en la región de Europa y parte de Asia hace unos 300.000 años. Según los restos descubiertos, los Neandertales eran seres robustos, grotescos con una inteligencia muy limitada en comparación con el homo sapiens.

Poseían grandes músculos, que les favorecían para conservar el calor, y una talla que alcanzaba 1,65 metros. Entre los aspectos que destacaron a los Neandertales se encuentran los funerales y el uso frecuente del fuego.

Homo Sapiens

Este es el nombre científico del ser humano en la actualidad y se traduce como “hombre sabio” con capacidad de obtener conocimientos. Se cree que es la última especie del género Homo.

Esta especie se caracteriza por una inteligencia incomparable al usar las manos para fabricar materiales de caza o de construcción. Los restos más antiguos datan de unos ejemplares con tallas entre 1,62 y 1,75 metros de altura.

Mapamundi de las migraciones de Homo sapiens, con el polo norte como centro. Los patrones de migración están basados en estudios del ADN mitocondrial (matrilinear). Los números representan miles de años. África es el punto de partida, leyéndose desde la parte superior izquierda hasta América del Sur en el extremo derecho.

Características del hombre de la prehistoria

La prehistoria es una de las épocas de mayor duración de la humanidad. Esta comprende desde la aparición del hombre hasta que se pudo documentar ciertas actividades a través de escrito o imágenes. Se calcula que es el período de tiempo que se ubica entre el año 500.000 hasta el año 4.000 a.C.

Entre las características que sobresalieron de esta época se encuentran:

Rasgos Físicos

Entre los rasgos físicos que diferenciaron al hombre de la prehistoria se encuentran:

  • Baja talla con músculos grandes y anchos.
  • Pelaje largo y áspero por todo el cuerpo. Esta característica fue cambiando en cada etapa.
  • Mandíbula aplastada y frente estrecha. Los pómulos eran salientes.

La forma del cráneo, según la especie, determinaba la forma de las cejas y rostro. Además, a pesar de ser bípedos caminaban encorvados.

Asentamiento y relación con el entorno

El hombre de la prehistoria era nómada, es decir, no contaba con una vivienda fija, de esta manera preservaban los recursos del lugar donde llegaban. Las viviendas eran cuevas y chozas muy inseguras, realizadas con materiales provenientes de la naturaleza.

La choza de los cazadores-recolectores del 7000 años antes de J.C. en Irlanda. Esta hecha de cañas, huesos y madera. Se trata de una casa temporal, porque los que la habitaban eran nómadas.

Andaban en manadas compuestas por una o más familias con un número de integrantes variables. Las responsabilidades de la familia recaían sobre una persona, compromiso que se rotaba frecuentemente. En lo que respecta a la religión, eran politeístas, por lo que adoraban múltiples dioses.

Producción de herramientas y manifestaciones culturales

Las especies con mayor inteligencia se dedicaron a la producción de herramientas talladas. Luego, el uso de la madera, piedra y huesos se empleaban en cortar la piel de los animales, costura de pieles e incluso la invención del arco y la flecha.

En lo referente a las manifestaciones culturales, se encuentran las pinturas rupestres, estatuas y funerales con ofrendas. Inicialmente, los muertos no eran enterrados, sino lanzados a fosas comunes. Luego, comenzaron a enterrarlos y a realizar ofrendas a los fallecidos. En estos ritos manifestaban las creencias en la muerte y las fuerzas de la naturaleza, también, les suministró un efecto para el futuro.

Descubrimiento del fuego

La invención del fuego supuso un avance significativo ya que no solo sirvió de abrigo, sino que permitió controlar a los animales salvajes. Además, con este vital elemento se perfeccionaron las herramientas de caza y permitió la cocción de los alimentos. Esto logró reducir la tasa de enfermedades y aumentar el promedio de vida.

Un diorama que muestra a Homo erectus, la primera especie humana que se sabe que ha controlado el fuego. Museo Nacional de Historia de Mongolia en Ulaanbaatar.

Relación con el medio ambiente

Las actividades del hombre de la prehistoria eran la caza y la recolección como medio de alimentación y abrigo. Esta época llena de cambios, evolucionó hasta actividades como la ganadería y la pesca, así como la alfarería. Una integración de estas técnicas resultó en la necesidad de almacenar alimentos, lo que lo convirtió en un ser sedentario. Este gran salto evolutivo favorecería el desarrollo intelectual.

En conclusión, el hombre de la prehistoria sentó las bases para lo que llegó a ser el hombre moderno. Aprovechó los recursos que se encontraban en la naturaleza para mejorar la calidad de vida. Aun en estos aspectos, en la actualidad se sigue evolucionando.

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