México ocupaba anteriormente un poco más del doble del territorio que actualmente le pertenece. Este territorio lo perdió debido a las pretensiones expansionistas de los Estados Unidos. Después que México alcanzó su emancipación de la corona española y se proclamó como nación independiente, no logró tener estabilidad interna por muchos años. México se hallaba bajo conflictos independistas y en luchas por el poder en distintas partes del país.

En medio de estas circunstancias, México se enfrentó a un ataque realizado por los estadounidenses por el hecho de no ceder ni vender los territorios ubicados en el norte del país para esa época. A continuación, te indicamos las causas, desarrollos y las consecuencias de la guerra entre México y los Estados Unidos.

PUBLICIDAD DE GOOGLE

Causas de la Guerra de Estados Unidos contra México

Desde el año 1809 Estados Unidos se encontraba realizando distintas acciones expansionistas con el fin de apoderarse de distintos territorios. Por medio de acuerdos y pagos efectuados a potencias pretendía expandir su territorio. Ya lo había logrado con la adquisición de Luisiana y la península de Florida.

Luego que México se independiza, Estados Unidos fijó su mirada en la provincia de Texas. Por lo tanto, en 1825 fue enviado Joel Robert Poinsett con el fin de establecer los límites entre cada país, con el que Estados Unidos pretendía anexar a su territorio la provincia de Texas, ofreciendo 1 millón de dólares por la adquisición del territorio. Sin embargo, México rechazo tal propuesta.

No obstante México había permitido que una gran cantidad de emigrantes americanos ocuparan Texas de manera legal e ilegal. Estas circunstancias permitieron que Estados Unidos siguiera insistiendo en obtener la provincia de Texas. Sin embargo, dos años más tarde, en 1827 el gobierno americano cambió de estrategia y ofreció a México 50 millones de dólares por Texas, pero nuevamente México rechazó la propuesta.

PUBLICIDAD DE GOOGLE

Aun en medio de estas circunstancias los Estados Unidos seguían decididos a anexarse territorios pertenecientes a México apoyando la proclamación de independencia de las provincias mexicanas Texas y Alta California.

Independencia de Texas

En Texas estaba desarrollándose un espíritu independentista que fue indetenible. En 1836 Texas se independiza de México (ver nota). Estos acontecimientos provocaron enfrentamientos entre las tropas mexicanas y los rebeldes independentistas Texanos. Una de las batallas más relevantes fue el combate de San Jacinto, en la que Santa Anna como jefe militar fue capturado mientras dormía y se hallaba desprevenido todo su ejército.

Como prisionero de guerra el presidente Santa Anna fue obligado a firmar el Tratado de Velazco, en el que se reconocía a Texas como nación independiente de México y su frontera hasta el Río Bravo. No obstante, México desconoció la validez del tratado firmado y siguió incursionando en territorio texano sin ningún tipo de resultado positivo.

Las circunstancias empeoraron cuando Texas fue anexado como parte de los Estados Unidos en 1845. Posteriormente, los americanos propusieron a México que le fuesen vendidas las zonas de Nuevo México y Alta California, propuesta que fue rechazada por el país.  Consecuentemente, México rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos y retiró a su representante de Washington. Estos sucesos dieron pie al inicio de la guerra entre México y los Estados Unidos.

En 1846 el presidente estadounidense James Polk envió tropas a Texas, las cuales se ubicaron entre los ríos Bravo y Nueces. El 25 de abril de 1846 se iniciaron los primeros enfrentamientos entre estos dos países que se disputaban Texas y como consecuencia de estos enfrentamientos, el 13 de marzo de 1846 el presidente James Polk declaró la guerra a México.

Independencia de California

Colonos de origen americano habían ocupado gran parte del territorio de Alta California. Debido a la gran inestabilidad del país, surgió una sublevación encabezada por los californianos de origen estadounidense. Fue así como el 14 de junio de 1846 surgió la República de California. Esta proclamación encendió las alarmas en la capital mexicana. Por lo tanto, enviaron tropas con el fin de defender el territorio norteño.

República de California

Estados Unidos quien mantenía las pretensiones de tomar todo ese territorio, desembarcó tropas en la costa de Alta California en donde se enfrentaron a grupos militares mexicanos donde prevalecieron. El 23 de junio de 1846 el comandante del ejército estadounidense, John Fremont, unió su ejército a los Bear Flaggers, quienes al darse cuenta que Estados Unidos había iniciado la guerra con México, abandonaron sus planes de estabilizarse como república independiente y se unieron a las líneas de batalla americanas con el fin de anexar a California a los Estados unidos.

Esta república solo tuvo una duración de 25 días. Por lo tanto, el presidente proclamado, William B. Ide, decidió abandonar su cargo y unirse a la filas de soldados americanos. Además, se optó por usar la bandera estadounidense, sellando así su permanencia como estado americano.

Desarrollo de la Guerra de Estados Unidos contra México

Después del primer enfrentamiento militar entre México y los Estados Unidos que tuvo lugar en Rancho Carricitos el 24 de abril de 1845, Estados Unidos declaró la Guerra a México el 13 de mayo de 1846. Posteriormente, diez días más tardes, el 23 de mayo de 1846, México declara la guerra a Estados Unidos.

Los ataques a la nación mexicana se realizaron en distintos puntos estratégicos del país. Se presentaron invasiones militares y enfrentamientos en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Alta California, Nuevo México, San Diego y Los Ángeles. Además fueron bloqueados distintos puertos, entre ellos: San Blas, Mazatlán, Guaymas, Frontera Carmen, Tampico, entre otros. Los batallones estadounidenses incluso penetraron en la capital, donde llegaron a izar la bandera americana.

Fin de la Guerra de Estados Unidos contra México

El 2 de febrero de 1848 fue firmado el tratado de Guadalupe Hidalgo. Este tratado fue redactado por los americanos, conocido como la secesión mexicana. Con la firma de este tratado de paz, México logró el final de la guerra, pero perdió los territorios por los que estuvo en conflicto, a saber: Texas, Nuevo México y Alta California. En total México perdió el 55% del territorio que ocupaba. A cambio, los estadounidenses ofrecieron 3 pagos en indemnización por los daños y gastos durante la guerra.

Consecuencias de la guerra entre Estados Unidos y México

La guerra entre México y Estados Unidos trajo como consecuencia la muerte de 16.000 soldados mexicanos y 13.283 soldados estadounidenses que perdieron la vida en medio de los combates y distintas enfermedades.  En el caso de México podemos destacar que recibió la peor porción del conflicto. No estaba preparado para una guerra de dimensiones tan destructivas, tomando en cuenta que se enfrentó a un país más desarrollado, rico, preparado y mejor equipado con armamento más avanzado.

México estaba sufriendo revueltas internas que no le permitieron tener una unificación nacional y militar contra el ataque estadounidense. Además, en distintas localidades mexicanas se desarrollaron movimientos independentistas. Estas circunstancias evitaron que México pudiese contar con un ejército numeroso y preparado. Aunado a esto, los mexicanos no contaban con un arsenal tan poderoso como el de los americanos.

En distintas batallas no contaron con suficiente armamento y los que tenían no siempre funcionaban adecuadamente y eran de menor alcance y calidad que el utilizado por el ejército americano. Como consecuencia final, México perdió un poco más de la mitad del territorio que ocupaba después de alcanzar su independencia del imperio español, territorio que jamás pudo recuperar.

  • ¿Te ha resultado útil este artículo?
  • SiNo