Los francos pertenecen al grupo de los pueblos germanos que habitaban en el norte de Europa y hacia el siglo IV comienzan a incursionar en el territorio del Imperio Romano ¹, primero forman parte del ejército romano y luego se establecen con unidades independientes dentro del reino en carácter de federados.

En este artículo veremos las características principales del pueblo franco y su importancia en la historia de la Europa Medieval.

Origen de los francos

No se conoce muy claramente el origen de los francos, ya que fueron un pueblo con pocas características e identidad propia, siendo resultado de un conjunto de distintos pueblos. De hecho, se mantuvieron divididos hasta que llegó Childerico, un personaje que logró unir a estos distintos grupos o pueblos y luchar contra los enemigos que querían apoderarse de las Galias, entre los que se contaban los sajones y los alanos. Sin embargo, el origen oficial del reino de los francos se atribuye a la llegada de Clodoveo I y su posterior conversión al cristianismo entre los años 496 y 506, sentando las bases sólidas de su reinado.

Para el conocimiento sobre el pueblo franco resulta muy importante el historiador Gregorio de Tours, a lo largo de su vida escribió la Historia de los francos hacia el siglo VI, gracias a esta obra tenemos información valiosa sobre la forma de vida de los francos y los hechos más importantes del principio de su historia.

El bautismo de Clodoveo I, que lo convirtió en el primer rey franco cristiano. Este bautismo es conocido gracias al historiador Gregorio de Tours ².

Ubicación de los francos

Los francos fueron un conjunto de pueblos germanos ³ ubicados en la Baja Renania y también en territorios situados en la zona este del río Rin en la Westfalia. Este conjunto de pueblos también llegó a ser parte del imperio romano en calidad de federados, junto a muchos otros pueblos germánicos, los cuales los apoyaban en guerras con pueblos bárbaros si era necesario. Los francos se convirtieron en uno de los reinos germánicos más poderosos.

El nombre de este pueblo le hace honor a su historia, francos significa Libres o Libres viajeros . Durante la Edad Media los conflictos entre los pueblos y las migraciones eran parte de la vida diaria , es en este contexto en el que se desarrollaron los francos.

Situación territorial del imperio franco entre 481 y 814.

Organización política de los francos

Los francos estaban organizados en base al sistema feudal , el cual se dividia en estamentos:

  • Rey: era el dirigente principal que tenía la autoridad para controlar a todo el pueblo, estaba en la cima del poder.
  • Nobleza: este grupo estaba conformado por condes, duques y otros personajes influyentes que estaban a cargo de distintas tierras en nombre del rey, a fin de custodiarla y llevar cuentas a él. Eran considerados nobles por su puesto de autoridad y responsabilidad, lo cual les reportaba grandes beneficios. Los nobles también eran guerreros y líderes en las batallas.
  • Clero: El clero está conformado por las personas que integran la Iglesia. Los francos se convierten al cristianismo y las autoridades eclesiásticas pasan a ser importantes dentro del reino.
  • Vasallos: Todos en el reino son vasallos del rey, desde el señor feudal que tenía control y poder sobre la población hasta los siervos de la gleba (término con el que se conoce a los campesinos que deben tributo a los señores feudales).

Organización social de los francos

Los francos estaban organizados socialmente siguiendo las características de la Edad Media, ya que la clase noble, eran quienes tenían la oportunidad de alcanzar puestos más altos, de dirigentes, como ser parte de la asamblea de guerreros o también del mando militar, además de llegar a ser reyes de alguna tribu.

Los hombres libres o vasallos menores eran quienes conformaban el ejército y se dedicaban a otras actividades cotidianas.

Finalmente, los campesinos o siervos, debían trabajar la tierra y pagar una renta a los señores; esta renta se pagaba en productos de la cosecha o en dinero que obtenían a través del mercado. Los siervos también debían trabajar para los señores poderosos del reino, durante la semana tenían días asignados para trabajar en la tierra del señor.

Economía de los francos

En la Renania existía una economía comparativamente estable y próspera. Esto se debía al hecho de que en aquella época la economía reinante en la región ubicada entre el Bajo Rin y el Canal Británico se había desarrollado más que la economía de la región del Mediterráneo, donde de hecho iba cada vez peor. Luego, con el desarrollo de las guerras, estos pueblos sufrieron aún más en sentido económico. Sin embargo, las poblaciones ubicadas al norte prosperaron un poco más. Por ejemplo, en Colonia se había desarrollado la industria del metal, mientras que en Maastricht y Trier, se desarrolló la fabricación de cerámica.

Por otro lado, los francos habían logrado que en una zona más allá del Somme los campesinos que trabajaban como siervos y funcionarios del estado, recibieran su remuneración en forma de tierras a modo de préstamo. Se cree que este sistema o cambios fueron instaurados por los francos tras su conquista, pero la verdad es que tiene su origen en el imperio romano, quienes se valían de la esclavitud y del préstamo de tierras. De hecho, este sistema se convertiría en una de las características propias de la Edad Media, más que de la antigüedad, con consecuencias que afectaban en sentido social, económico y hasta político. Los campesinos trabajaban sus propias tierras pero a cambio debían entregar una renta en producto o en moneda. Esta relación de explotación basada en la imposición de la renta será la característica de las relaciones de poder durante el feudalismo.

Religión de los francos

Los francos, que tenían origen germano, siempre habían sido politeístas y paganos. Pero en especial se dedicaban a adorar dioses relacionados con las fuerzas de la naturaleza. Por ejemplo, adoraban a Odín como su dios principal, el cual representaba al dios de la guerra. Pero posteriormente se convirtieron al cristianismo, empezando por Clodoveo I, lo cual fue un gran choque para las poblaciones de los francos, aferrados a sus creencias paganas. Sin embargo, cabe destacar que el catolicismo le dio estabilidad duradera a este reino franco.

Los pueblos germanos crean reinos dentro del Imperio Romano, cuando el Imperio cae quedan estos reinos romano germánicos ocupando su lugar . Era normal que las élites se conviertan al cristianismo, religión del Imperio Romano, como también que adoptaran como idioma al latín y siguieran las formas de las leyes de los romanos. También adoptaron parte del sistema fiscal romano para la organización de sus reinos.

Arte merovingio en el Baptisterio de San Juan de Poitiers, sitio religioso construido en el territorio de Francia hacia el siglo IV. en  Wikipedia

Cultura de los francos

Refiriéndonos al reino franco después de la conversión al cristianismo, la religión se convirtió en la base cultural de este reino debido a que se dieron a conocer por toda Europa, expandiéndose más que nunca. Posteriormente, convertidos al Imperio Carolingio ¹⁰ con Carlomagno al mando, los francos también tenían una gran influencia religiosa con el catolicismo, expandiendo así sus enseñanzas y su lengua, el latín. La literatura ¹¹ jugó un papel importante para el conocimiento de las ideas en estos pueblos, aunque la gran mayoría de la población era analfabeta.

“La coronación de Carlomagno”, fresco pintado por Rafael y sus ayudantes entre los años 1516 y 1517. Representa el momento en que Carlomagno es coronado emperador por el Papa León III, el 25 de diciembre del año 800. en National Geographic

Por otro lado, es necesario destacar que la cultura de los francos se destacaba por un espíritu guerrero entre sus pobladores. La guerra era importante para este pueblo que a lo largo de su historia buscó constantemente dominar nuevos territorios. Es conocida la influencia que ejercieron los francos en el territorio de la Península Ibérica por sus migraciones ¹².

Además, es digno de mención que la figura del mayordomo se popularizó a través de los francos como parte de su cultura. Este era una persona de amplia confianza para el rey, mucho más que un sirviente.

Arquitectura de los francos

Los francos desarrollaron muy bien la arquitectura, la cual se caracterizó por dos períodos, primero el merovingio y luego el carolingio. Así, lograron construir grandes iglesias con un toque de influencia romana, algunas de ellas edificadas incluso en Armenia y otras en Siria. De hecho, muchas de las iglesias que se levantaron en el período merovingio se han reconstruido y remodelado con el paso del tiempo, mientras que algunas otras han desaparecido, como es el caso de la Basílica de San Martín.

El pináculo de la arquitectura carolingia: la capilla palatina en Aquisgrán, Alemania.

Bibliografía

¹ – Azzara, C., Las invasiones bárbaras. PUV, 2004.

² – Gregorio de Tours, Historia de los francos. Escrita en latín en el siglo VI, es una de las fuentes principales para el estudio del pueblo franco en sus inicios.
– Artículo sobre Gregorio de Tours https://es.wikipedia.org/wiki/Gregorio_de_Tours

³ – Yanguas, N. S., Los pueblos germánicos en la segunda mitad del siglo IV. Universidad de Oviedo. 1976.

– Cellarius. Notitias orbis antiqui Leipzig, 2 volúmenes, 1701, en Schwarz, Remarques sur l’ancienne géographie de Cellarius (Comentarios sobre la antigua geografía de Cellarius).

– Rodríguez, Á. V., Guerra y sociedad en los pueblos germanos. Academia.edu.

– Duby, G. Los tres órdenes o lo imaginario del feudalismo. Barcelona, 1980.

– Contamine, P., Bompaire, M., Lebecq, S. y Sarrazin, J-L. La economía medieval, Madrid. 2000.

– Brundage, J. A. La ley, el sexo y la sociedad cristiana en la Europa medieval. México, 2000.

– Salrach, J. M., Del Estado romano a los reinos germánicos. En torno a las bases materiales del poder del Estado en la Antigüedad tardía y la Alta Edad Media. Madrid, 1993.

¹⁰ – Frez, A. I., La Europa de los carolingios, Madrid, 2003.

¹¹ – Borges, J. L., & Vázquez, M. E., Literaturas germánicas medievales. Emecé Editores. 1978.

¹² – Frez, A. I., Las relaciones entre el reino visigodo y los reyes merovingios a finales del siglo VI. En la España medieval, (13), 11-32. 1990.
– Fernández González, J. R. (1991). La presencia de francos en la Península Ibérica y su influjo lingüístico.

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