Los cambios en cualquier ámbito son necesarios para adaptarse a las realidades que van surgiendo, y la evolución permite alcanzar ese resultado, logrando los cambios que han sufrido los seres vivos para adaptarse a las condiciones ambientales que se van presentando a través del tiempo.

Cuando se habla de evolución no necesariamente se habla de mejoras, sino de cambios que ayuden a la adaptación. Sin embargo, cuando existe un retroceso podría catalogarse como involución. A lo largo del tiempo el hombre también ha ido evolucionando no solo en sus aspectos genéticos, sino a nivel social.

La hominización no es más que la evolución del hombre presentada en las etapas que ha vivido el ser humano partiendo de sus ancestros más antiguos, es decir, los australopithecus hasta hoy en día con el homo sapiens.

Por otro lado, la evolución humana se refiere a los cambios que se produjeron en los seres humanos y los identificó como especie. Hablemos a continuación con más detalle sobre la evolución del hombre hasta nuestros días y cómo ha podido alcanzar esta adaptación.

El origen del hombre¹

En el análisis sobre el origen de la especie humana se pueden identificar dos teorías contrapuestas: el Creacionismo y el Evolucionismo.

El creacionismo proviene del término latino creatio que significa “crear”. Dicha teoría expone que el mundo y sus seres son una producción o “creación” de una divinidad “ex nihilo” (a partir de la nada). Diversas religiones, especialmente las doctrinas religiosas de tradición judeocristiana, adhieren a esta teoría. En general, el Creacionismo plantea la idea de una “Tierra Joven”, es decir, que el planeta no tiene millones de años, sino que fue creado por obra divina en el año 4004 a.C. Dicho cálculo fue desarrollado por un arzobispo cristiano llamado James Ussher quien se basó en los hechos claves de la biblia para llegar a dicha cifra (Génesis, expulsión de Adán y Eva del paraíso, Diluvio universal).

Retrato del Arzobispo James Ussher. En Lifeder.com

La teoría evolucionista, contrarrestando la teoría del creacionismo,  propone que la especie humana es el resultado de varios cambios lentos. La idea principal de la evolución es esta: todos y cada uno de los seres vivos, ya sean plantas, animales o seres vivos, tienen sus orígenes en criaturas con estructuras más simples y se han modificado con el tiempo. Esta teoría se apoya en descubrimientos científicos, superando la creencia religiosa.

Las características específicas que identifican a la especie humana, se han construido a lo largo de miles y miles de años partiendo desde los primates. Fue Charles Darwin el primero que propuso una relación parental.

Charles Darwin

En la actualidad, la ciencia habla de que los antropoides y los humanos tienen un ancestro en común, entre 8 y 5 millones de años atrás. Lo que demuestra este hecho es la similitud que existe entre la especie humana y los monos antropoides, como lo son los chimpancés. La especie humana inició su evolución aproximadamente hace 6 millones de años atrás. En ese período de tiempo existió una población de primates provenientes del noroeste de África que se dividió en dos linajes que evolucionaron de forma independiente.

Uno de los grupos que surgió de esta división, se adaptó al ambiente de selva tropical y de allí se originaron los chimpancés. El otro grupo se estableció en entornos más abiertos como las sabanas africanas, lo cual originó al homo sapiens. Esta es la razón por la cual al continente africano lo llaman la cuna de la humanidad.

Los Australopithecus²

El género Australopithecus estaba compuesto por los primeros homínidos y estos se diferenciaban de los otros primates por la postura erguida, desplazamiento bípedo y arcadas bastante cercanas a la especie humana en la actualidad. El desplazamiento bípedo, la postura erguida, la dentadura primitiva y una mandíbula parecida a la de la especie humana, fueron las principales características de este grupo. Habitaron el planeta durante el Plioceno (período Neógeno) más de 5 millones de años atrás.

Australopithecus Afarensis

Lucy

Esta especie fue hallada en Camerún, Tanzania y Etiopía con unos 3.4 millones de años de antigüedad. El mayor hallazgo de esta época probablemente fue Lucy, su esqueleto fue hallado en Etiopía en el año 1974. Gracias a la reconstrucción de este esqueleto se pudieron conocer las principales características de este australopithecus, y eran las siguientes:

  • Dientes con características parecidas a los dientes humanos.
  • Mandíbula con forma parabólica.
  • Caminaba plenamente de forma bípeda.
  • Su cerebro era bastante parecido al cerebro humano.

Australopithecus Africanus

El cráneo completo original (sin dientes superiores y mandíbula) de un espécimen de Australopithecus africanus de 2.1 millones de años llamado la Sra. Ples (pertenece a una mujer adulta), descubierto en Sudáfrica en 1947 por R. Broom y J. Robinson. En  Australian Museum.

Se estima que vivió en la tierra entre 2.8 y 2.3 millones de años atrás. Habitó la tierra durante unos 3 millones de años. Caminaba erguido y utilizaba sus manos para recoger frutos y lanzar piedras para defenderse de los animales.

Paranthropus Boisei

Reconstrucción de un Paranthropus boisei (Museo de Arqueología de Westfalia). En Wikiwand.

Se estima que existió hace unos 2 millones de años y fue uno de los primero homínidos que habitó el continente europeo. El rostro de esta especie era bastante peculiar, su frente era bien pequeña y sus dientes eran grandes y fuertes, por esto es que se conoce como “rompe nueces”. Existe la creencia de que los diferentes australopithecus coexistieron y compitieron entre sí. Aunque todos terminaron extintos, alguno de ellos fue el ancestro del género Homo. Habitaron el planeta durante el Pleistoceno (período Cuaternario).

El género Homo³

Después de la extinción de los Australopithecus, surgió un nuevo linaje. Con el género Homo se representa la evolución del sistema nervioso y la inteligencia. Además de que presenta los cambios evolutivos en la forma de caminar.

Homo Habilis

Homo Habilis

Este fue el primer homínido del género Homo, se estima que vivió entre 2.2 millones a 780 mil años atrás. Fue capaz de fabricar instrumentos de piedra simples, construyó cabañas y es probable que haya desarrollado un lenguaje primitivo.

Este fue el primero en representar realmente a los humanos sobre la Tierra, porque tenía la habilidad de utilizar herramientas. Fue gracias a su cerebro y a sus habilidades que logró adaptarse para sobrevivir a los cambios climáticos que el planeta presentaba, y por esto continuó el desarrollo de la especie.

Homo Erectus

Recreación del cráneo del Homo Erectus. En Atenea1b.

Este es descendiente del Homo Habilis y se estima que vivió entre 1.8 millones y 300 mil años atrás. Proveniente de África, pero logró habitar también Europa, Asia y Oceanía. Fabricaba instrumentos de piedra más complejos y se cubría del frío con pieles de animales. Vivían en comunidades de veinte a treinta personas y habían desarrollado un lenguaje más avanzado. Fue quien también descubrió el fuego.

El cerebro de esta especie es dos veces más grande que el cerebro de un chimpancé. A partir de ellos fue que empezó a existir la convivencia social, porque se juntaban en grupos para poder sobrevivir.

Homo Ergaster

Homo Ergaster. Ejemplar juvenil (espécimen WT-15000, conocido como el chico del Turkana, 880 cm3 de capacidad craneana) del yacimiento de Nariokotome III (oeste del lago Turkana, Kenia). En Uciencia.

El Homo Ergaster procede probablemente del Homo Habilis, y emigró a Europa y algunas partes de Asia, por lo que dio pie a varias líneas y una de ellas fueron los Homo neanderthalensis.

El ergaster mejoró en la caza gracias a que supo fabricar herramientas de piedra de doble filo (bifaz), algo que los científicos suelen llamar “herramientas achelenses”. Se cree que los Homo Ergaster pudieron haber sido los primeros en desarrollar relaciones sociales complejas, facilitado por una forma muy básica de lenguaje oral articulado. También se cree que pudo haber elaborado formas muy simples de abstracción (si observaban una huella animal en el suelo, es probable que pudieron identificar a qué animal pertenece).

Herramienta llamada “Bifaz” utilizada por el Homo Ergaster. En Critica Histórica.

Homo Neanderthalensis

Cráneo del hombre de Neandertal descubierto en 1908 en la cueva de la Chapelle-aux-Saints. En National Geographic.

Conocido como neandertales, ya su cuerpo se había adaptado al frío, no tenían barbilla pronunciada, frente baja y tenían un cerebro más grande que el de los seres humanos en la actualidad.

Probablemente es descendiente del homo erectus y existió entre 200 mil y 30 mil años atrás. Era más habilidoso y pudo crear muchas herramientas, además también fabricaba armas y abrigos con las pieles de animales. Acostumbraba a enterrar a los muertos en cuevas con objetos y flores. Convivió con los primeros hombres y se desconoce su motivo de desaparición.

Homo sapiens

Cráneo de uno de los primeros Homo sapiens conocidos, cuya reconstrucción se basa en los fósiles hallados en Jebel Irhoud, en Marruecos. En National Geographic.

El homo sapiens es descendiente del homo erectus y apareció entre 100 mil y 50 mil años atrás. Este es el hombre moderno. Habitó por toda la Tierra y se han encontrado diferentes instrumentos de piedra, hueso y marfil. Además, se desenvolvió en la pintura y la escultura.

El homo sapiens hace crecer de manera exponencial la cantidad y la calidad de las obras de arte. El hombre del paleolítico combina su técnica con la adaptación al soporte para crear arte. Tanto el arte “Rupestre” como el “Mueble” aprovechan relieves naturales y fisuras, así como piedras, huesos y astas (cuerno de animales).

Arte Rupestre o Parietal

Utiliza como soporte paredes y techos de cuevas o abrigos rocosos. Están principalmente grabados o pintados de tono rojizos, ocres o negros.

Arte Mueble o Mobiliar

Hace referencias a las manifestaciones artísticas realizadas en utensilios o soportes pequeños, que pueden transportarse de un lugar a otro. Incluye Venus, útiles, colgantes. El soporte habitual es el hueso o el cuerno. También aparecen otros soportes como placas y fragmentos de piedra. Las decoraciones van desde sencillas marcas lineales, hasta figura de animales de gran realismo.

Referencias de Arte Mobilar. En Algasgorarte.

Otra manifestación artística son las llamadas Venus Esteatopigias. Estas son las primeras representaciones plásticas de la humanidad. Dichas venus aparecen en el Paleolítico superior hace aproximadamente unos 30.000 años.

Ejemplos de Venus primitivas del Paleolítico superior. En Algasgorarte.

Desarrollo de los rasgos humanos

La principal característica que desencadena el desarrollo de los rasgos humanos es la bipedación (caminar erguido con los pies). Esta modificación en la forma de desplazarse provoca a lo largo del tiempo transformaciones sustanciales en el esqueleto, que afectan la pelvis y a sus extremidades inferiores más alargadas con respecto a las superiores, más cortas al no ser necesarias para su desplazamiento.

Al andar erguido la locomoción (el traslado de un lugar a otro) es energéticamente más eficaz, y que al no intervenir en el proceso, se liberan los miembros superiores. Los brazos libres pueden dedicarse a la manipulación, recolección de raíces y frutos, etc.

Por otra parte, la evolución cerebral y el crecimiento de la capacidad cerebral en los homínidos son un proceso continuado. No solo aumentan su tamaño y triplican su peso, también aumenta su creciente especialización como consecuencia de una vida social más desarrollada.

Evolución Craneal en La Evolución Sencilla.

Bibliografía

¹ -Benítez, Luis., Diccionario de Filosofía Volumen 1, Pluma y Papel, Buenos Aires, 2008.

²Kinder, Hermann; Hilgemann, Werner. Atlas Histórico Mundial I. Madrid, 2006.

-Eiroa, Jorge. Prehistoria del mundo. Barcelona, 2009.

³Alimen, M, H; Steve, M,J. Historia Universal Siglo XXI: Prehistoria. México, 1989. Vol I.

-Menendez, Mario; Jimeno, Alfredo; Fernández, Víctor, M. Diccionario de Prehistoria. Madrid, 2001.

Arsuaga, Juan, Luis. El collar del neandertal. Zaragoza, 1999.

Menendez, Mario. El Arte en la Prehistoria. Madrid, 2009.

Rodanés Vicente, José, María. La cueva sepulcral del Moro de Alins del Monte: prehistoria de la Litera (Huesca). Zaragoza, 2017.

Eiroa, Jorge. Nociones de Prehistoria General. Barcelona, 2009.

 

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