La palabra emperador proviene del término en latín imperator. Es así como se le denomina al monarca que es soberano de un imperio o que tiene a otros reyes como vasallos. Este título es el de mayor dignidad y está por encima del título de rey. Esto lo vuelve la persona más poderosa de la sociedad, si sus palabras no se respetan hay reprimenda ya que él es la máxima autoridad.

Por su parte, la palabra emperatriz es el equivalente femenino y se usa para designar a la esposa del emperador (emperatriz consorte), a la madre del mismo (emperatriz viuda) o a la mujer que ejerce la monarquía por su propio derecho (emperatriz reinante), las características del poder de estas mujeres son iguales a las de los emperadores hombres.

Definición de Emperador

Para designar al jefe de Estado, de gobierno y de la fuerza militar de un conjunto de territorios y pueblos conquistados se usa el término emperador. El verbo en latín imperare se traduce “mandar”. Desde la antigüedad, el emperador era definido por el poder y, en especial, por la capacidad de mando militar que poseía. Estas características le permitían conquistar muchos territorios, de manera que el vocablo emperador comenzó a utilizarse para identificar a quienes gobernaban vastas extensiones de territorio que de forma conjunta se llamaba imperio. Durante estos siglos el control de la tierra era sinónimo de poder y riqueza, por ello la acción militar para defender y conquistar territorios es tan importante; a través de las victorias militares los emperadores consolidaron su poder y aumentaron su prestigio.

Emperador romano

El título emperador, utilizado para denominar al soberano que estaba sobre reyes de un territorio, fue usado especialmente cuando estaba en pleno apogeo el imperio romano ¹. Aunque los emperadores romanos son los más conocidos por ser el Imperio Romano de suma importancia para la posterior historia de Europa, en otros lugares del mundo se utilizaban otros términos para denominar a los jefes supremos de dichos imperios. Por ejemplo, los zares eran los emperadores del imperio ruso, el último zar ruso fue Nicolás II derrocado por la Revolución socialista en 1917; a los emperadores chinos se los conocía como huangdi; y así por el estilo. Finalmente, el emperador japonés es el único en la actualidad que ostenta un título que al traducirse se vierte emperador, desde mayo de 2019 este puesto lo ocupa Naruhito.

Cinco emperadores consecutivos de la dinastía Antonina que durante su reinado el Imperio Romano alcanzó la máxima expansión:
– Nerva (96-98)
– Trajano (98-117)
– Adriano (117-138)
– Antonino Pio (138-161)
– Marco Aurelio (161-180)

Emperadores romanos más destacados

  • Augusto (63 a.C – 14 d.C). Es considerado el más influyente emperador romano, fue el primero en ocupar ese lugar, además su reinado es el más largo de la historia de Roma.
  • Calígula (12 d.C – 41 d.C). Tercer emperador romano. Se lo recuerda por haber sido uno de los emperadores más temidos por su propio pueblo, su período de poder se caracterizó por la mala experiencia de la población.
  • Nerón (37 d.C – 68 d.C.). Este famoso emperador también se destacó por perjudicar a su propio pueblo. La persecución a los cristianos y el asesinato a sus propios familiares fueron la norma durante el período que ocupó el poder.

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Historia de los emperadores romanos

“El foro romano: Era el centro político y social de la antigua Roma. Aquí se encontraban las principales instituciones políticas y religiosas de la ciudad como el Senado, la tribuna de los Rostra o los archivos oficiales. En la foto aparecen las ruinas del templo de Saturno.” en National Geographic

Fue en el año 27 antes de la era cristiana cuando Octavio Augusto (también conocido como César Augusto) unifica el mundo romano y establece lo que se conoció como Imperio Romano. Este Imperio ocupa tres continentes: Europa, el oeste de Asia y el norte de África. Sin embargo, no quiso asumir poderes absolutos y resquebrajar así el sistema político que dominaba en Roma para aquel entonces. Esto se debió al ejemplo que representó el asesinato de Julio César (44 a. C.), quien fue acusado por el senado de intentar darle fin a las libertades civiles republicanas. En el mundo romano la figura de Octavio Augusto aparece dotada de características que lo separaban del resto de los mortales, se construyó a partir de aquí una mitología que divinizaba a los emperadores ².

Octavio crea el principado

Octavio Augusto decide crear el principado, un régimen que mantenía los cargos y las formas republicanas, pero en el que los grandes cargos públicos recaían sobre él mismo. De esta forma, Octavio se garantizó el control del Imperio pero recibió el título de princeps civium o el primero de los ciudadanos. Puede decirse que Octavio creó el armazón sobre el que se establecería la condición de Emperador en un futuro.

El surgimiento del título Emperador

Corona imperial del Sacro Imperio Romano Germánico. en Wikipedia

En los siglos que siguen, los emperadores eran referidos comúnmente como princeps ya que la paz y el clima político permitía que la función civil del emperador predominara. Pero es debido a la crisis ocurrida en el siglo III que el mando imperial pasa a manos de caudillos militares. De esta manera, el monarca romano adquiere una característica más militar. Al punto de que la única garantía de mantenerse en el poder era la fortaleza que poseía como caudillo militar. Fue así como el título Emperador se generaliza y, a medida que pasaba el tiempo, se relacionó este título con el de amo y señor absoluto del imperio.

Poderes del Emperador ³

Al establecer el Principado, Augusto cambia la autoridad suprema por un conjunto de poderes y cargos, siendo esto en sí mismo una demostración de autoridad. Al actuar como Princeps Senatus, este determinaba el comienzo y el fin de las sesiones del Senado, colocaba la agenda, las reglas que debían seguir los senadores y podía reunirse con embajadores extranjeros como representante del Senado. Actuando como Pontifex Maximus, el Emperador era el que regía la parte religiosa del Imperio.

Poder legal del Emperador

Aunque los poderes ofrecían dignidad e influencia al emperador, no eran como tal una autoridad legal. Es en el 23 a. C. cuando Augusto otorga poder legal al Emperador. Esto lo hace incluyendo, entre los cargos que poseía, los poderes de tribuno sin tener que poseer dicho cargo. De esta forma el Emperador tiene inviolabilidad y el poder de perdonar a los civiles por algún hecho criminal. Con estos poderes, también podía condenar a muerte sin hacer juicio previo a quien interfiriera en el desarrollo de sus deberes.

El tribunado imperial permitía al Emperador manejar a su antojo el Senado , proponer alguna ley, vetar sus decisiones y lo que proponía otro magistrado. Con este poder también podía convocar asambleas romanas, que ejercía como presidente y proponía leyes en estos foros. En todos los casos, los poderes solo aplicaban dentro de Roma, por lo que el emperador necesitaba de otros poderes para frenar a los gobernadores y cónsules de las provincias que conformaban el Imperio.

Dos clases de Imperium para el Emperador romano

Para solucionar el problema antes mencionado, Cesar Augusto intenta otorgar el derecho de poseer dos clases de imperium al Emperador. Uno era como cónsul, dándole poder máximo en Roma, y otro denominado Imperium Maius, que le permitía tener poder fuera de Roma (como si se tratara de procónsul).

Augusto de Prima Porta, estatua de César Augusto en el Museo Chiaramonti de la Ciudad del Vaticano.

Por lo tanto, el Emperador tenía la misma autoridad que los cónsules. Pero fuera de Roma, los cónsules eran superados por el Emperador. El imperium maius ofrecía al Emperador la autoridad por encima de los gobernadores en las provincias romanas. Se convirtió en la autoridad máxima en asuntos de naturaleza provincial y tenía el mando supremo de las legiones romanas.  Tenía también el poder de nombrar gobernadores en las provincias sin que el Senado interfiriese.

Fin del linaje imperial del Emperador romano

Finalizando el siglo III y en un proceso que tardó varios años, el Imperio de Roma se divide en Oriente y Occidente, cada uno con sus emperadores propios. La línea sucesoria de Emperadores por el lado Oeste se interrumpe al finalizar el siglo V, dando inicio a la Edad Media ; el Imperio Romano de Occidente venía en crisis en las décadas previas a su caída, así fue que la invasión de los pueblos bárbaros significó un golpe mortal para el Imperio. Por el lado Este, la sucesión continuó hasta que en 1453 cae Constantinopla . Siendo Constantino XI Paleólogo el último emperador, este hecho pone fin a la Edad Media.

Bibliografía

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Wickham, Ch., La otra transición: del mundo antiguo al feudalismo. 1989.
Anderson, P., Transiciones de la Antigüedad al feudalismo. México, 1987.

Banédas De La Peña, P., y Pérez Martín, I., (editores). Constantinopla 1453, mitos y realidades. Madrid, 2003

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