Don Pelayo

A pesar de las contradicciones que ofrecen algunas fuentes históricas y las alteraciones fantásticas, Don Pelayo se considera, en la actualidad, incuestionable y aceptado de forma general por la historiografía.

¿Quién es Don Pelayo y cuál es su importancia en la historia española? Aprende más en esta entrada sobre este personaje célebre y enigmático.

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Origen de Don Pelayo

Don Pelayo nació en el año 690, hacia el extremo occidental de Cantabria, en Cosgaya. La historia tradicional sostiene que fue el fundador de Asturias y su primer monarca. Reinó por diecinueve años hasta que muere y fue quien frena la expansión hacia el norte de los musulmanes, iniciando la Reconquista cristiana.

Don Pelayo según una miniatura medieval conservada en la Biblioteca Nacional de España.

Aunque en la actualidad no se pone en duda su existencia, sí se ha cuestionado su origen, trayectoria y su supuesto freno al dominio de musulmanes. Se cree que su imagen ha llegado enturbiada a nuestros días a causa de la posterior manipulación de las crónicas de su vida.

Contexto histórico en el que se desarrolla la historia de Don Pelayo

Este personaje enigmático de Don Pelayo aparece en el contexto histórico de la invasión musulmana en la Península Ibérica. Estos habían derrotado, al frente de Tariq, a las tropas godas de Rodrigo en la denominada Batalla de Guadalupe para el año 711. Esta victoria permitió que la expansión de los godos por península fuera rápida y sin que hubiese oposición ni de la iglesia ni de la nobleza hispana.

Al inicio, los musulmanes se asentaron únicamente en Andalucía, el Valle de Ebro y Levante. En otras partes de la península solo había guarniciones que recaudaban tributos y lanzaban campañas que recordaban su presencia, a excepción de la cordillera cántabro/pirenaica. Es justamente en esta zona geográfica, dominada por cántabros, astures y vascones; donde se fragua el germen que presentó resistencia al enemigo.

Contradicciones sobre el origen de Don Pelayo

El primer escrito donde Don Pelayo es ubicado es en una Crónica que data del año 883 y de la que no se conoce con certeza el autor. Algunos la atribuyen al rey Alfonso III, mientras que otros dicen que las hizo Sebastián de Salamanca. Posteriormente el Cronicón Emilianense o Albedense del siglo IX y el Silense del siglo XII, hacen mención también de este monarca.

Reyes visigodos en el Codex Vigilanus (Cronicón Emilianense)

Pero todas las fuentes citadas ofrecen contradicciones entre sí. Por un lado se dice que fue hijo de Favila el duque de Cantabria, mientras que por el otro lado se le llama hijo de Bermudo o Veremundo; además de sobrino del rey visigodo Rodrigo, el último de la península.

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Pero las contradicciones no acaban aquí, el Cronicón Silense cuenta que el duque de Álava fue el padre de Don Pelayo y destaca la raíz hispanorromana de este, negando por completo la ascendencia visigótica. En este caso lo hacen miembro de una familia indígena noble que logró por sus medios alcanzar un puesto elevado en la corte. Esta teoría es apoyada por las crónicas musulmanas, las cuales hacen referencia a Pelayo como el Romano.

La historia más aceptada sobre el origen de Don Pelayo

A pesar de toda la matriz de opiniones que genera este personaje, hay una opinión que más se ha generalizado o por lo menos goza de más popularidad entre historiadores medievalistas. Es la que sostiene que Pelayo es de origen visigodo y concretamente era hijo de Favila, Duque de Cantabria.

Sin centrar la atención en el origen de Pelayo, lo importante es que tanto él como su familia estaban muy arraigados a la sociedad indígena. Impusieron una hegemonía lo suficientemente estable para permitir la cohesión de diversos clanes y linajes que, bajo su tutela, lucharan en contra del islam y contra los grupos indígenas poco cohesionados. Implantaron la jefatura vitalicia que término convirtiéndose en una herencia y dio origen a lo que se conoce como monarquía astur.

Reinado de Don Pelayo

La mayor parte de los historiadores aprueban que entre los años 716 y 718, Don Pelayo es proclamado rey de Asturias. Esto sucede en alguna parte entre Covadonga y Cangas de Onís.

El rey Don Pelayo en Covadonga, de Luis de Madrazo. 1855. (Museo del Prado, Madrid).

El inicio del reinado de Pelayo estuvo marcado por debilidad extrema de sus fuerzas. Poseía pocos combatientes para hacer frente a los avances continuos de las cuadrillas musulmanas de Musa ibn Nusayr y Tariq. La debilidad fue tal que fue necesario retirarse en el 714 hasta llegar a los Picos de Europa.

Surgen distintas versiones

En este momento de la historia aparece nuevamente la leyenda y la información de las fuentes se alejan. Por una parte hay quienes dicen que Pelayo es capturado y enviado a Córdoba, lugar en el que permaneció cautivo hasta poder escapar en 717. Se refugia en los Picos de Europa y es proclamado rey. Esta versión carece de fundamento pues hay fuentes de ambas partes, musulmanas y cristianas, que confirman que se encontró oposición por Musa inb Nusayr en el 714 al norte de la península.

Otras fuentes cuentan que Pelayo no huye a Asturias luego de la derrota de Guadalupe sino que se quedó oculto en Toledo. Pelayo dirige la huida del obispo Toledo y los nobles cristianos, resultando exitosa. Esto le trajo prestigio por lo que fue escogido caudillo y posteriormente aclamado rey.

Son muchas las versiones sobre este aspecto en particular. Sin tomar en cuenta alguna de ellas, lo que sí es cierto es que la idea que tenían los dirigentes musulmanes de esparcir el Islam por toda Europa, fue un alivio para Pelayo. La presión ejercida sobre los cristianos de la zona norte de la península descendió en gran medida. Esto fue lo que permitió a Don Pelayo y seguidores llegar a derrotar incluso a algún destacamento musulmán. Como fue el caso de la victoria sobre la expedición comandada por Alkama en Covadonga, la cual consolido al grupo insurgente.

Muerte de Don Pelayo

Después de llevar diecinueve años reinado, Pelayo fallece en 737, deja dos hijos de su matrimonio con Gaudiosa. Favila le sucede en el trono de Asturias y Ermesinda, quien contrae nupcias con quien se convertiría en el rey Alfonso I el Católico.

Tumba del rey don Pelayo en la Santa Cueva de Covadonga.

Pelayo fue sepultado en la iglesia Santa Eulalia de Abamia (Canga de Onís) que fue fundada por él mismo para ese fin. Hay una tradición, sin fundamentos, que los restos de Pelayo fueron llevados a Santa María de Covadonga en el período que reinaba Alfonso X el Sabio. Sin embargo no hay pruebas que respalden esta hipótesis.

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