Crisis 2001 Argentina

La Crisis argentina del 2001, fue una crisis política, económica y social que condujo a la renuncia de los principales funcionarios públicos del país. El alto grado de violencia de los hechos, sumado a la pobreza generada por un modelo económico con sus fallas particulares, provocaron la marginalización y muerte de numerosas personas. ¡A continuación, les brindaremos información sobre esta crisis!.

Antecedentes ⁽¹⁾

“La Alianza”, coalición política que había triunfado en las elecciones presidenciales de 1999,  continuó con el plan económico aplicado durante los gobiernos de Menem, incluso llegó a profundizar algunas políticas neoliberales. Con el fin de cumplir con los pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno llevó a cabo medidas de ajuste fiscal que le permitieran al Estado mantener la recaudación. Algunas de ellas fueron:

  • El impuestazo: reducción de un 13% de los salarios de los trabajadores estatales y de las jubilaciones.
  • Elevar la edad de jubilación de las mujeres para aliviar los gastos estatales.
  • Desregulación de las obras sociales.
  • Reforma de la legislación del trabajo: tendió a flexibilizar el área laboral. Extendió el periodo de pruebas a seis meses con la posibilidad de renovarlo; se redujo el monto de las indemnizaciones por despido y se descentralizó las negociaciones salariales por fábricas para evitar que se involucren las centrales sindicales.
Menem y De la Rúa
Traspaso del mando presidencial. Por un lado, el expresidente Carlos Saúl Menem. Por el otro, con el bastón presidencial en mano, De la Rúa asumiendo la presidencia del país. Extraído de Wikipedia.

Este paquete de medidas generó un gran malestar en las organizaciones obreras y provocó una prolongada serie de debates en el Congreso.  En agosto de 2000, se conocieron denuncias sobre sobornos que habría pagado el gobierno de La Alianza a senadores de diferentes partidos para que aprobaran estas leyes de flexibilización laboral. Esto desencadenó un gran escándalo que condujo a la renuncia del vicepresidente de la Nación, Carlos “Chacho” Álvarez. De este modo, la imagen del gobierno quedó muy deteriorada.

El retorno de Cavallo al Ministerio de Economía

El aumento del desempleo por encima del 15%, la caída sostenida del consumo y de la producción forzaron al ministro de economía, José Luis Machinea, a renunciar. En su lugar, De la Rúa designó a Ricardo López Murphy. Las primeras medidas del nuevo ministro fueron la reducción drástica de los gastos del Estado, especialmente en las áreas de salud y educación, para sanear las cuentas públicas. Sin embargo, estos anuncios generaron una nueva ola de críticas, y en tan sólo quince días, López Murphy debió renunciar. 

Finalmente, en marzo del 2001, con la intención de obtener el apoyo del conjunto de los sectores capitalistas locales, de los centros financieros internacionales y del electorado que se había identificado con la gestión menemista, De la Rúa designó como ministro de Economía a Domingo F. Cavallo. La llegada de quien impulsó el Plan de Convertibilidad pareció fortalecer al gobierno de La Alianza. Sin embargo, el nuevo ministro no logró revertir los indicadores negativos de la economía: la caída abrupta del PBI, el incremento de la desocupación (que superó 20%), y la disminución del consumo eran muestras de que el país estaba al borde de la cesación de pagos.

Domingo Cavallo, junto al presidente De la Rúa.
El ministro de Economía, Domingo Cavallo, junto al presidente De la Rúa. Extraído de Crónica.

El 3 de diciembre, el ministro Cavallo anunció una maniobra extrema, cuyo objetivo era frenar el derrumbe del sistema financiero. Esta medida consistía en la retención forzada de los depósitos que tenían los ahorristas en los bancos. Esto fue conocido como “el corralito” y provocó el estallido de una profunda crisis económica y política, la cual se exacerbó rápidamente. Estas jornadas, quedarán grabadas en el imaginario popular como “La crisis del 2001”.

El desarrollo de la crisis ⁽²⁾

La decisión del gobierno de De la Rúa de establecer un corralito sobre los depósitos bancarios provocó una paralización de la actividad económica. Hay que tener en cuenta que dicha medida implicó que los ciudadanos únicamente puedan retirar del banco un monto de 250 pesos efectivos de forma semanal; se prohibía el envío de dinero al exterior del país y se debía realizar la mayor parte de las operaciones comerciales a través de: tarjetas de crédito, débito y cheques .

Rápidamente se generaron quiebras empresariales, suspensiones de trabajadores y el empobrecimiento de vastos sectores de las clases medias. En estas circunstancias, muchas personas optaron por emigrar del país en busca de mejores condiciones de vida.

Ante la escasez de efectivo en circulación, las provincias argentinas comenzaron a emitir bonos, las llamadas “cuasimonedas”, para utilizar como medios de pagos. Algunos de estos bonos fueron:

  • Lecop (Nación).
  • Patacón (Buenos Aires).
  • Lecor (Córdoba).
  • Federal (Entre Ríos).
  • Quebracho (Chaco).
  • Bocanflor (Formosa).
  • Petrobono ( Chubut y Río Negro).

Para ese entonces, la situación argentina era dramática. El país tenía más del 50% de sus habitantes por debajo de la línea de la pobreza y contó con más del 20% de desocupados. La recesión provocada por las medidas de Cavallo, sumado a la falta de legitimidad del gobierno de La Alianza, originaron el estallido social que se registró durante las jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001.

Protesta contra el "Corralito" frente al edificio del Ministerio de Economía
Protesta contra el “Corralito” frente al edificio del Ministerio de Economía. Extraído de El País.

Las jornadas de Diciembre

El nivel de deslegitimación del gobierno era de tal grado que a partir del 12 de Diciembre, en las principales ciudades del país, los ciudadanos comenzaron a organizarse a través de Asambleas barriales en donde establecían puntos en común para sobrellevar y superar la crisis. En estas asambleas, predominó el lema contra los representantes políticos  “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”.

El 19 de Diciembre, se desarrolló una serie de saqueos en comercios de distintos puntos del país. El saqueo fue acompañado por movilizaciones populares en contra del gobierno. En un intento de controlar la situación, el presidente estableció el estado de sitio en todo el país. Sin embargo, lejos de calmar los hechos, la irritación social aumentó.

De manera masiva y sin que hubiese una organización anterior, miles de personas salieron a las calles para protestar contra el gobierno, pidiendo la renuncia de De la Rúa y Cavallo. Las más grandes movilizaciones se produjeron en Buenos Aires, donde miles de manifestantes confluyeron en el centro de la ciudad, de manera pacífica, golpeando cacerolas. En la cultura popular de este país, esta forma de protesta es conocida como “Cacerolazo“. De este modo, la sociedad expresó el repudio hacia el conjunto de la dirigencia política y demostraron que el gobierno carecía de legitimidad.

cacerolazo en Diciembre de 2001
Ciudadanos argentinos manifestándose a través del popular “cacerolazo” en Diciembre de 2001. Extraído de Crisiseconomicasmundiales.

El aumento de la violencia

En las primeras horas del jueves 20 de Diciembre, mientras se difundía la noticia de la renuncia del ministro de Economía, Cavallo, la policía federal reprimió violentamente a los ciudadanos reunidos en la Plaza de Mayo. De este modo, se generalizó la violencia por las calles céntricas y en la Plaza de los Dos Congresos. La escala de la violencia y los enfrentamientos se prolongaron hasta la madrugada.

Represión con un alto grado de violencia en las jornadas de Diciembre de 2001.
Represión con un alto grado de violencia en las jornadas de Diciembre de 2001. Extraído de Diadelsur.

El Viernes 21 de Diciembre, nuevamente comenzaron a llegar a la Plaza de Mayo miles de personas. Muchos de ellos estaban organizados en partidos políticos, organizaciones sindicales y de desocupados. El gobierno ordenó a las fuerzas de seguridad desalojar la Plaza de Mayo y esto desencadenó una represión aún más violenta que la del día anterior. La imposibilidad de restablecer el orden en las calles y la falta de apoyo político llevaron a De la Rúa a renunciar a la presidencia ese mismo día. El presidente debió retirarse de la Casa de Gobierno a través de un helicóptero. Este hecho quedó plasmado en el imaginario político y popular de la Argentina.

salida en helicóptero del expresidente De la Rúa.
Fotografía que logra captar el momento de salida en helicóptero del expresidente De la Rúa. Extraído de Clarín.

Causas de la Crisis del 2001 ⁽³⁾

En la actualidad, no existe un consenso sobre las causas que condujeron a la crisis argentina. El grueso de las explicaciones pueden agruparse en dos grandes grupos. Por un lado, existe la explicación “Fiscalista” que suele ser adherida por parte de la ortodoxia económica. Por el otro lado, existen los argumentos de los grupos heterodoxos.

Explicación Fiscalista

Según esta lógica, el factor central que desencadenó la crisis fue la debilidad de la política fiscal de las autoridades argentina en el marco del Plan de Convertibilidad. El déficit fiscal provenía de:

  • Un excesivo gasto del gobierno debido a “la debilidad de las instituciones políticas” y del uso populista de los recursos del Estado como instrumento de favoritismo político.
  • Una administración tributaria ineficiente.
  • El régimen federal de coparticipación.
  • La falta de disciplina fiscal y la corrupción de los gobiernos provinciales.
  • Los salarios excesivamente altos que el Estado pagaba a los empleados públicos.

En lo que refiere al régimen de convertibilidad, la explicación fiscalista enfatiza que este dificultó el ajuste frente a shocks externos al eliminar la depreciación nominal como instrumento de política económica. Por otra parte, el plan apreció significativamente el tipo de cambio real argentino. Como los salarios no eran lo suficientemente flexibles a la baja el mercado local perdió competitividad y capacidad de adaptarse a los acontecimientos externos. Partiendo de estos presupuestos se desprende que la responsabilidad de la debacle argentina recayó casi exclusivamente sobre las prácticas de las autoridades argentinas en el marco de un escenario internacional particularmente adverso. Es decir, para quienes defienden esta postura, el diagnóstico y las medidas políticas recomendadas en los programas del FMI durante la gestión de la crisis del 2001 fueron en términos generales las correctas.

Explicación Heterodoxa

En síntesis, la crítica heterodoxa enfatiza que el déficit fiscal del Estado se redujo notablemente bajo la vigencia del régimen de convertibilidad y fue hasta el año 2001 relativamente modesto. El aumento del déficit fiscal, en los meses anteriores al estallido de la crisis del 2001, no fue producto del crecimiento del gasto del gobierno federal , sino se generó por la dinámica de la deuda externa en el marco del Plan de Convertibilidad.

Desde esta posición, se sostiene que la debacle argentina fue responsabilidad del FMI. Algunos argumentos esgrimidos por la heterodoxia son: 

  • El Fondo tuvo un diagnóstico errado y  no advirtió de la insustentabilidad del régimen de convertibilidad y de la deuda externa. El modelo argentino sólo podía funcionar a través de un acelerado aumento de la deuda externa; deuda externa, que el mismo FMI acrecentaba a partir de los abultados créditos que otorgaba al país.
  • Los programas emitidos por el FMI, basados en los ajustes estructurales, evitaron la recuperación económica y exacerbaron la recesión. De este modo, no fomentaron la producción ni el trabajo, sino que se dirigieron fundamentalmente a salvaguardar el funcionamiento del mercado financiero y el régimen de convertibilidad imperante.

consecuencias ⁽⁴⁾

Las consecuencias de la crisis del 2001 son numerosas. Entre las principales destacamos:

  • La principal consecuencia fue la pérdida de vidas humanas a lo largo de las manifestaciones de Diciembre. Se estipula que fallecieron producto de la represión al menos 39 personas.
  • La renuncia del presidente De la Rúa y sus distintos ministros de economía.
  • Crisis de acefalía presidencial, en donde Argentina llegó a tener cinco presidentes en una misma semana.
  • El aumento de protagonismo del movimiento de trabajadores desocupados llamados “piqueteros”.
  • Recuperación de fábricas por parte de los trabajadores.
  • El abandono del discurso “antipolítica” imperante a lo largo del periodo neoliberal argentino. En su lugar, comenzaron a florecer las asambleas populares. Estas se volvieron ámbitos de deliberación y organización a nivel barrial.
  • Hubo un progresivo abandono de las pautas neoliberales y del Plan de Convertibilidad.

Bibliografía

¹ -Novaro, Marcos. Historia de la Argentina. 1955-2010. Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2016.

² -Bejar, María Dolores. Historia del siglo XX: Europa, América, Asia, África y Oceanía. Buenos Aires, Siglo XXI Editores Argentina, 2018.

-Breve historia de los cacerolazos. Artículo de La Nación.

³- Manzo, Alejandro Gabriel y Cecilia Gonzáles Salva. La crisis del neoliberalismo en Argentina. Una mirada retrospectiva sobre las causas del Default 2001. Razones para entender el quiebre de nuestro país y con el FMI. En Passagens. Revista Internacional de História Política e Cultura Jurídica Rio de Janeiro: vol. 4, no.2, Mayo-Agosto 2012, p. 299-327.

-Novaro, Marcos. Historia de la Argentina. 1955-2010. Buenos Aires, Siglo Veintiuno Editores, 2016.

-Zicari, Julian . Miradas sobre el vendaval: una evaluacion critica de las interpretaciones economicas y sociopoliticas de la crisis argentina de 2001. En Cuadernos del Cendes. Dossier: Argentina durante la postconvertibilidad. Año 34. Nº95. Mayo-Agosto 2017. pp. 1-38.

  • ¿Te ha resultado útil este artículo?
  • SiNo