Confederación Argentina (1831-1861)

La Confederación Argentina fue una organización política que desarrollaron las provincias rioplatenses desde los años rosistas hasta 1861, momento en que se empieza a consolidar el Estado  argentino bajo la hegemonía de Buenos Aires tras la batalla de Pavón. Sin embargo, este orden no fue homogéneo y suscitó varias etapas. ¡A continuación les explicaremos los distintos momentos que atravesó la Confederación Argentina!

La Confederación Argentina en la etapa rosista ⁽¹⁾

Durante la época de Rosas la influencia de Buenos Aires sobre el resto de las provincias fue de carácter hegemónico. El rosismo logró crear un poder de facto tejiendo una red de relaciones que le permitió ejercer el control sobre los gobiernos provinciales y, al mismo tiempo, en el discurso político enfatizaba la autonomía de las provincias. Desde 1835, con la expansión del Pacto Federal, las provincias fueron delegando a Buenos Aires el manejo de la representación en las relaciones exteriores. Entre 1835 y 1852, las provincias rioplatenses se denominaron Confederación Argentina para sus acciones internacionales pero no existía ninguna Constitución Nacional que lo ratificara. Es decir,  para ese entonces el término “Confederación” era un término más simbólico y abstracto que una realidad concreta. Esto era una especie de “gran paraguas” con que reemplazar el vinculo constitucional que Rosas negaba dar al país.

La etapa postrosista (1852-1853) ⁽²⁾

Tras la Batalla de Casero Juan Manuel de Rosas renunció al gobierno de la provincia de Buenos Aires y a las relaciones exteriores de la Confederación Argentina. Justo José de Urquiza, la figura destacada y victoriosa de Caseros, asumió la conducción nacional, se instaló en la quinta de Palermo (propiedad de Rosas) y reconoció como gobernador de la provincia a Vicente López y Planes.

Urquiza convocó en Abril de 1852 a la quinta de Palermo a los gobernadores de Corrientes, Buenos Aires y a un representante del gobierno santafesino, y firmaron el Protocolo de Palermo. Allí se estableció de forma provisoria el otorgamiento del manejo de las Relaciones Exteriores de la Confederación a Urquiza. Sin embargo, esta medida se debía ratificar a través de una reunión con todos los gobernadores confederados.

Retrato de Justo José de Urquiza. Se encuentra en el Museo Histórico Nacional. Extraído de Compartir.Cultura.

El Acuerdo de San Nicolás

El encuentro de los gobernadores se llevó a cabo en San Nicolás de los Arroyos, límite entre Buenos Aires y Santa Fe, en Mayo de 1852, y allí se firmó el famoso Acuerdo de San Nicolás:

  • Se nombró a Urquiza Director Provisorio de la Confederación Argentina.
  • El nuevo Director contaría con la suma de los poderes provinciales y nacionales.
  • El presupuesto para el Gobierno nacional sería financiado con las rentas de la Aduana de Buenos Aires.
  • Fue declarado como ley fundamental de la república el Pacto Federal de 1831.
  • Se estableció la reunión de un Congreso Constituyente en la Provincia de Santa Fe.

El rechazo de Buenos Aires al acuerdo

El acuerdo de San Nicolás debía ser ratificado por las Legislaturas provinciales. En Buenos Aires, los legisladores porteños se opusieron a la nacionalización de las rentas aduaneras y a la igualdad de representantes entre las provincias (2 para cada una) para el Congreso Constituyente. En Junio de 1852 ,tras la posición reacia de la legislatura porteña al acuerdo de San Nicolás, Urquiza intervino la provincia, disolvió la Sala de Representantes (legislatura) y arrestó a numerosos diputados opositores.

La secesión porteña: surge el Estado de Buenos Aires

En Septiembre de 1852 Urquiza designa a un gobernador delegado y se retira de Buenos aires para organizar el Congreso Constituyente que se realizaría en Santa Fe. Los porteños antiurquicistas aprovecharon la situación y el 11 de Septiembre a través de un levantamiento militar derrocaron al gobernador delegado por Urquiza, José Miguel Galán, restablecieron la Legislatura y se convocó a elecciones. El ganador en la contienda política fue Valen Alsina y se convirtió en el nuevo gobernador de Buenos Aires.

Alsina no reconoció al Congreso Constituyente de Santa Fe y despojó a Urquiza de la representación de las relaciones exteriores. A su vez, el nuevo gobernador creó un Ministerio de Relaciones Exteriores e invitó a las potencias extranjeras a que reconocieran a Buenos Aires como un Estado totalmente independiente del resto de la Confederación. Finalmente, en 1854 bajo el gobierno de Pastor Obligado, el Estado de Buenos Aires sancionó su propia Constitución que reivindicaba su status independiente.

Límites geográficos de la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires en el año de 1852. Extraído de Campus Almagro.

La Confederación Argentina (1853-1861) ⁽³⁾

Urquiza, al no disponer de las fuerzas suficientes para reprimir la Revolución del 11 de Septiembre, decidió apresurar el plan de la organización nacional. En las sesiones del Congreso Constituyente inauguradas el 20 de Noviembre, participaron los representantes de 13 de las 14 provincias existentes de la región (únicamente no asistieron los de Buenos Aires). Con el fin de brindarle valor simbólico a lo acordado en el Congreso, se promulgó la Constitución el 25 de Mayo de 1853 y fue jurada por todas las provincias participantes el 9 de Julio del mismo año.

La Constitución de 1853

La redacción de Constitución de la Confederación se realizó teniendo en cuenta, en primer lugar, la Constitución de los Estados Unidos, El Pacto Federal de 1831 y distintos análisis de derecho constitucional. Entre estos últimos, destaca la labor de Alberdi y su obra Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina. Algunos de los puntos claves de la nueva constitución fueron los siguientes:

  • El voto era censitario y restringido.
  • La elección del Presidente ejecutivo era de forma indirecta. Es decir, un Colegio electoral designaba al nuevo presidente.
  • Los senadores eran electos también de forma indirecta a través de las legislaturas provinciales. Para ser miembro del Senado era necesario contar con una renta mínima anual (esto le dio a la cámara un tono aristocrático).
  • El sistema Federal era la base del proyecto político.
  • Se estableció la libre circulación de los ríos.
  • Habilitación de nuevos puertos y al comercio interior.
  • Formación de un tesoro Federal.
  • Nacionalización de las aduanas exteriores.
  • Se suprimieron las aduanas interiores.
  • Igualdad de Senadores para cada provincia independientemente de la población que dispongan (todas disponen de 2 senadores).
Bandera de la Confederación Argentina. Extraído de Wikipedia.

La presidencia de Urquiza

Una vez jurada la Constitución de 1853, se procedió a realizar la elección para designar a los miembros del poder ejecutivo. Urquiza se impuso con facilidad y fue electo presidente, mientras que Salvador María del Carril fue su vicepresidente. Se instalaron en la ciudad de Paraná que, de forma provisoria, sería la sede de las autoridades nacionales. A pesar que Urquiza delegó constantemente su autoridad al vicepresidente, ya que el presidente prefería pasar su estadía en su palacio de San José y gobernar a través de correspondencias o mensajes de registro oral, durante su gestión se realizaron varios proyectos:

  • Se impulsaron colonias de inmigrantes.
  • Se nacionalizó la Universidad de Córdoba, los Colegios de Monserrat y Concepción del Uruguay.
  • Firmaron un tratado de libre navegación de los ríos con Brasil.
  • Enviaron a Alberdi como embajador a Europa con el fin de lograr el reconocimiento de la Independencia de Argentina.

Sin embargo, la gestión de Urquiza, al igual que las próximas presidencias de la Confederación, estuvo marcada por dos factores entrelazados entre sí: las dificultades financieras y la no integración de Buenos Aires al orden nacional. Es decir, la Confederación era un proyecto en crisis permanente porque no podía funcionar sin Buenos Aires y su aduana.

Por su lado, Buenos Aires se iba enriqueciendo cada vez más: había fundado el ferrocarril del oeste (primero en el país), los embajadores de las potencias extranjeras residían allí y no en la Confederación y, además, la exportación lanera le dejaba grandes resultados económicos.

Ley de derechos diferenciales y la Batalla de Cepeda

Urquiza, que no pudo solucionar las problemas fiscales de la Confederación, decidió endurecer sus políticas hacia Buenos Aires luego del fracaso de los Pactos de convivencia firmados entre 1854 y 1855. En el año 1857 se dictan las Leyes de derechos diferenciales que establecían ventaja a los productos que llegaran a la Confederación sin pasar por Buenos Aires. Esto fue tomado como una provocación por parte del Estado de Buenos Aires. Rápidamente, el gobernador porteño, Valentín Alsina, emitió un decreto que  prohibía el paso por aguas porteñas de productos de la Confederación. De este modo, se inició una guerra económica entre ambos proyectos de país.

Retrato de Bartolomé Mitre, figura destacada del nacionalismo porteño y de las batallas de Cepeda y Pavón. Extraído de Todo-Argentina.

En este clima de tensión, un conflicto político en San Juan fue el punta pie inicial para que las tropas de Buenos Aires y la Confederación se movilizaran. Los dos ejércitos se enfrentaron el 23 de Octubre de 1859 en Cepeda. Las tropas porteñas al mando de Mitre cayeron derrotadas y esto le brindó a Urquiza una capacidad de imponer negociaciones. A través del Pacto de San José de Flores se acordaba que Buenos Aires comprometía su ingreso a la Confederación, y esta debía evaluar las reformas que la provincia porteña le realizara a la Constitución.

Presidencia de Derqui y el final de la Confederación

Terminado el mandato de Urquiza, es electo presidente de la Confederación Santiago Derqui y como vicepresidente Juan Esteban Pedernera. Por otra parte, Mitre fue electo gobernador de Buenos Aires con Sarmiento como ministro de gobierno.

Buenos Aires demoraba su ingreso a la Confederación y el consenso entre los dos Estados nuevamente se rompió por otro conflicto en la provincia de San Juan. En un clima caldeado, el conflicto se agudizó cuando el Congreso Nacional no aceptó a los diputados porteños por haber sido electos según la ley provincial y no la nacional. Finalmente, Buenos Aires se levanta en armas. Las fuerzas del Interior y las porteñas otra vez se enfrentaron, esta vez en Pavón el 17 de Septiembre de 1861. En un combate dudoso, las tropas de la Confederación lideradas por Urquiza se rinden ante los porteños dirigidos por Bartolomé Mitre. El gobernador entrerriano acordó una paz entre las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Buenos Aires.

Retrato que representa la salida de las fuerzas porteñas desde la ciudad Buenos Aires rumbo a la Batalla de Pavón. Óleo de León Pallière. Extraído de Wikipedia.

En Octubre, las fuerzas porteñas avanzaron sobre la provincia de Santa Fe y se apoderó de la ciudad de Rosario y su puerto. Derqui ya no contaba con poder efectivo y tuvo que renunciar al gobierno. Pedernera se hizo cargo del poder ejecutivo pero el 1 de Diciembre Urquiza dispuso que la provincia de Entre Ríos reasumiera la soberanía del territorio de Paraná, que hasta entonces estaba federalizado. A su vez, en Córdoba estalló un levantamiento liberal que fue apoyado por los porteños. Sin sede para gobernar, Pedernera declaró caducas las autoridades nacionales y, con ello, el futuro de la Confederación sin Buenos Aires.

Después de la Batalla de Pavón, la unificación de la República Argentina se realizó bajo la hegemonía de Buenos Aires. Desde esa provincia los liberales impondrán un modelo de país en donde los federales se verán desplazados.

Bibliografía

¹-Ternavasio, M. Historia de la Argentina, 1806-1852. Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2009.

² -Lettieri, Alberto. “De la “república de la opinión” a la “república de las instituciones”, en Marta Bonaudo (dir),  Nueva Historia Argentina (1852.1880), Tomo IV, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 199, pp. 97-160.

–Sabato, Hilda. Historia de la Argentina, 1852.1890. Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2016.

-Terán, Oscar. Historia de las ideas en la Argentina. Diez lecciones iniciales, 1810-1980. Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2019.

³–Bounado, Marta y Élida Sozogni, “Los grupos dominantes entre la legitimidad y el control”, en Marta Bonaudo (dir),  Nueva Historia Argentina (1852.1880), Tomo IV, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 199, pp. 27-96.

-Hora, Roy. Historia económica de la Argentina en el siglo XIX. Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2010.

-Sabato, Hilda. Historia de la Argentina, 1852.1890. Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2016.

 

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