Batalla de las Termópilas (sV a.C.)

En el siglo V a.C. el imperio persa era toda una potencia en ascenso y dominaba gran parte del mundo. Como todo imperio, quiso expandir su dominio y demostrar su poder, por lo que inició una invasión a territorio griego a fin de conquistarlos.

¿Cuál fue la respuesta griega ante semejante ataque? Una muestra fue la Batalla de las Termópilas, la cual es una de las más famosas de la historia griega.

PUBLICIDAD DE GOOGLE

¿Quiénes participaron en la Batalla de las Termópilas?

La Batalla de las Termópilas fue un memorable enfrentamiento que se llevó a cabo entre las fuerzas aliadas de algunas polis griegas del siglo V y el gran ejército del imperio medopersa. Al frente de las tropas griegas se ubicó la figura célebre del rey de Esparta, Leónidas, mientras que las fuerzas persas estaban comandadas por el rey Jerjes I.

Con relación a Esparta, se dice que era una poli que mantenía un sistema de gobierno diarca, donde dos reyes gobernaban, donde además reinaban únicamente dos ámbitos principales, como lo eran la guerra y la religión. Dicho esto, en Esparta se vivía con un único objetivo definido: crear guerreros con un alto nivel de entrenamiento y con un enorme sentido de compromiso y sacrificio por su tierra, quienes daban todo en el campo de batalla incluso hasta la misma muerte.

Jerjes I
Gran Rey (Shah) de Persia
Faraón de la Dinastía XXVII de Egipto

Por otro lado, Jerjes I contaba con un enorme ejército en comparación con las fuerzas griegas. Sin embargo, este ejército estaba menos preparado, ya que estaba compuesto en su mayoría por esclavos, personas que no eran guerreros entrenados, además de que no contaban con un buen armamento y protección como lo tenían los griegos. Aun así, Jerjes estableció puntos de control en varios lugares estratégicos como Tracia, Macedonia y otros, donde contaban con alimento, equipamiento y otras cosas útiles.

Se estima que el número total de las tropas griegas ascendía a unos 7.000 hombres de varias polis diferentes, solo 300 eran espartanos, mientras que los persas alcanzaban los 200.000 hombres aproximadamente.

¿Cuándo y dónde tuvo lugar la Batalla de las Termópilas?

Los griegos siempre tuvieron la amenaza constante de los persas, una amenaza con fines de expansionismo y también de venganza. Esta amenaza se acentuó en el siglo V a.C. tanto hacia sus polis principales, Esparta y Atenas, como hacia todas las demás ciudades griegas. Bajo estas circunstancias, conocidas como las Guerras Médicas, se produce la Batalla de las Termópilas en el año 480 a.C., específicamente dentro de la Segunda Guerra Médica.

PUBLICIDAD DE GOOGLE

El campo de batalla lo escogieron los griegos, tomando en cuenta su desventaja numérica. Decidieron esperar a los persas en un desfiladero ubicado en la actual Tesalia, llamado las Termópilas. Esta zona era ideal debido a que era un paso estrecho y era la puerta, por decirlo así, a la Grecia continental, a unos 150 km de la ciudad de Atenas. Siendo un terreno estrecho, el ejército persa no iba a tener la misma movilidad ni efectividad para doblegar fácilmente a las fuerzas griegas. Sin duda, una gran elección que contribuiría al resultado.

Las Termópilas contaban con tres puntos angostos, conocidos como la Puerta Occidental, la Puerta Oriental y, finalmente, la Puerta Central que fue la que escogieron los griegos para luchar contra los persas. Esta Puerta Central contaba adicionalmente con un pequeño muro que servía como defensa ante las oleadas ofensivas del ejército enemigo, de esta forma, entre lo estrecho del terreno y el muro, los griegos tenían la oportunidad de luchar cuerpo a cuerpo con una misma cantidad de guerreros enemigos, situación en la que los espartanos eran los mejores de toda Grecia.

La estrategia de los griegos fue bloquear la invasión persa en un estrecho margen de 15 a 25 metros, siendo imposible para el ejército invasor desplegar la totalidad de sus tropas (250.000-400.000 hombres, según cálculos actuales). Los persas, luego de sufrir cuantiosas bajas, entre 20 mil y 50 mil soldados, en el séptimo día, pasaron por un sendero alternativo (bordeando los montres Anopea y Eta), aniquilando a la guarnición espartana, y continuando hacia Atenas (ya evacuada). Los griegos se agruparon en Corinto (8 km de ancho), impidiendo que Jerjes pasara al Peloponeso y ocupara Esparta

Causas de la Batalla de las Termópilas

Hablando un poco sobre los antecedentes de la Batalla de las Termópilas, el Imperio Persa estaba en uno de sus mejores momentos en aquel tiempo, logrando conquistar un amplio territorio que abarcaba desde Asia Menor hasta el río Indo, una gran parte del sur de Asia. Esto llevó a que los Aqueménidas se convirtieran en una potencia mundial de aquel tiempo, con mucho poder y autoridad y muchas ganas de expandir su dominio.

A pesar de todo ese poder, algunas polis griegas se rebelaron contras los persas y su dominio en las famosas revueltas jónicas, de las cuales nacieron las Guerras Médicas, un conflicto intenso entre el mundo heleno y los aqueménidas.

Se puede decir que la causa principal de la Batalla de las Termópilas nació en la Primera Guerra Médica o bien la primera invasión de los persas en territorio griego, ya que en el año 490 a.C. los persas salieron derrotados por los griegos en la conocida Batalla de Maratón. Así que, la venganza fue el motor que movió a Jerjes I a realizar la Segunda Guerra Médica o segunda invasión a Grecia a fin de completar lo que su padre había iniciado. En esta oportunidad, Jerjes I se dispuso a tomar toda Grecia y llegar al corazón, es decir, Atenas y Esparta.

En el año 481 a.C. los representantes de las ciudades griegas se reunieron para llegar a un acuerdo de alianza contra el ataque que se aproximaba del imperio persa, pero solo algunas decidieron con valor apoyar la resistencia, que llegó a conocerse como la Liga Helénica. Esparta quedó al mando de esta liga con su rey Leónidas, apoyados de los ejércitos de algunas polis griegas.

Consecuencias de la Batalla de las Termópilas

  • Como la Batalla de las Termópilas fue parte de la resistencia general de los griegos contra la invasión persa, luego de la derrota, la flota liderada por los atenienses se retiró hacia el sur de Grecia después de haber participado en la Batalla de Artemiso.
  • Por otro lado, los persas siguieron avanzando sin resistencia alguna hacia Atenas, hasta lograr tomar la ciudad y quemarla por completo. Sin embargo, ya los ciudadanos habían huido del lugar al enterarse de la derrota en las Termópilas.
  • La flota ateniense se enfocó en proteger el istmo de Corinto, un lugar clave de Grecia. Temístocles, general al mando de la flota griega, logró una importante victoria en lo que se conoció como la Batalla de Salamina, la cual sirvió para espantar a los persas de Asia.
La flota ateniense, al mando del estratega Temístocles, fue decisiva para debilitar los aprovisionamientos persas vía marítima, y crucial en la victoria naval en Salamina. Temístocles había enfrentado a los persas 10 años atrás, en la victoria de la batalla de Maratón.
  • Posteriormente, Grecia volvió a conseguir una importante y decisiva victoria en la Batalla de Platea al año siguiente, donde los persas decidieron terminar las invasiones a territorio griego. Todo esto se logró gracias al excelente desempeño de los griegos en la Batalla de las Termópilas, que sirvió para retrasar por varios días el avance persa y así el resto de la Liga Helénica pudo fortalecerse para lo que se aproximaba.

Vencedor de la Batalla de las Termópilas

La Batalla de las Termópilas fue un enfrentamiento feroz, donde los griegos diezmaron en gran medida a los persas, incluidos los miembros de los Inmortales quienes eran la élite de este ejército. Todo parecía indicar que sucedería algo totalmente increíble, que los griegos con tan pequeño ejército iban a vencer al gran ejército medopersa. Sin embargo, apareció un personaje que cambió la historia, Efialtes, quien quiso sacar provecho de esta guerra y hacerse rico. Efialtes, en un acto de traición, le dijo al rey Jerjes que sabía cómo conducir a su ejército hasta la retaguardia de los griegos y acabar con ellos de una vez por todas.

Efialtes de Tesalia

Leónidas llegó a enterarse de la noticia y al instante supo que ya había perdido la batalla, por lo que ordenó al resto de los griegos que regresaran a casa a fin de que no los mataran a todos, mientras ellos se quedarían luchando hasta el final, como era propio de los espartanos. Sin embargo, se quedaron unos 700 tesios y 400 tebanos apoyándolos. Así esperaron a los persas que aparecerían por su retaguardia y resistieron con el máximo de sus fuerzas, hasta que ya no pudieron más.

Finalmente, el rey Leónidas fue muerto en batalla y los griegos que quedaron vivos hicieron un círculo en derredor de su cuerpo mientras continuaban luchando, a fin de que los enemigos no lo mutilaran. A pesar de todo el esfuerzo griego, los persas lograron salir vencedores en esta Batalla de las Termópilas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *