Aristocracia

Sistema político o forma de gobierno en donde el poder se encuentra concentrado en un grupo reducido de familias pertenecientes a los estratos más altos de la sociedad. A diferencia de la Oligarquía, estos pequeños grupos no gobiernan por ser corruptos, sino que son considerados los más aptos y virtuosos de la sociedad.

A lo largo de la historia tenemos muchos ejemplos de Aristocracia, por ello, a continuación brindaremos las bases fundamentales para entender este régimen político.

Definición de Aristocracia¹

Es un término que proviene del griego aristos (que significa “los mejores”) y kratos (que significa “poder”). Se refiere a una forma de gobierno establecida en la Antigua Grecia a partir del siglo VIII a.C., en la que el poder lo poseían unos pocos escogidos. La justificación del poder de estos pocos individuos consiste en considerarlos como los poseedores de la auténtica areté.

La “Areté” es un concepto fundamental que dará sustento a todo el sistema aristocrático en la antigüedad. Este término griego procede del adjetivo agathos (que significa “bueno”), que se apoya en la partícula inseparable ari, la que indica una idea de excelencia ( “ari” está en la base de aristoi que se empleaba para designar la “aristocracia” helena).  Los griegos desde la época de Homero y hasta el siglo IV a.C., hablaban de Areté como de una fuerza o una capacidad. Luego por influencia de Aristóteles, el término areté fue entendido como virtud.

Los aristócratas se estimaban a sí mismos como los que encarnaban el ideal de “hombres superiores” y por ello era “justo” que se encarguen del gobierno de la polis. Normalmente los aristoi eran quienes poseían la riqueza basada en las tierras y, por ende, eran quienes podían permitirse mantener un caballo. A través del empleo del caballo en las batallas (a la caballería se la nombraba con el término de hippeis), los aristócratas lograban resaltar frente al resto de los soldados. Gracias a esto, la areté o virtud de los aristoi quedaba justificada socialmente.²

Hippeus totalmente armado. Ánfora ática de cerámica de figuras negras, c. 550-540 a. C. (Museo del Louvre). En el dibujo realizado sobre este recipiente de cerámica, podemos visualizar como los Hippeis lograban resaltar sobre el resto de la sociedad. Extraída de Wikiwand.

Como hemos mencionado, la participación política en las polis aristocráticas era muy reducida. Un factor frecuente de las aristocracias fue implementar censos o restricciones para ocupar los puestos políticos. Por ello, para participar activamente de la política fue común que se imponga como requisitos: determinada cantidad de tierras o cierta areté. Esto dejaba al margen de las decisiones políticas y económicas de la polis al gran grueso de la sociedad que la integraba. 

Características de la Aristocracia

  • Se data sus inicios en el siglo VIII a.C en la Grecia Antigua, momento en que finalizan las polis monárquicas.
  • Su momento de mayor esplendor en la Grecia Antigua fue entre los siglos VII y VI a.C
  • Suele anteceder a las primeras formas democráticas de cada sociedad.
  • Es normal encontrar regímenes aristocráticos en aquellos territorios o países en donde no existe un poder central capaz de someter los intereses particulares de las familias poderosas y tradicionales.
  • La participación política es restrictiva (participación censitaria) y realizada por pocos sujetos considerados los más virtuosos o poseedores de la areté.
  • Un pequeño grupo perteneciente, a los estratos más altos de la sociedad, tiende a controlar las políticas sociales y económicas.
  • El término suele usarse para señalar en el Antiguo régimen a aquellos grupos privilegiados exentos de pagar impuestos o contribuciones.
  • El término también se utiliza para denominar a los grupos sociales que monopolizan la política, economía y la influencia cultural de un país, por más que dicho país cuente con un sistema democrático.

Historia de la Aristocracia³

A lo largo de la historia de las civilizaciones humanas podemos detectar regímenes que en algún punto pueden ser calificados como “Aristocracia”. Sin embargo, los casos más emblemáticos los encontramos en la Antigua Grecia. Las Ciudades-Estado o “Polis” griegas, que comenzaron siendo monarquías, de forma paulatina fueron virando hacia formas de gobierno aristocráticas entre los siglos VIII a.C. y VI a.C.

Esto se debió probablemente al creciente poder adquirido por las familias poseedoras de grandes cantidades de tierra en el periodo monárquico. En efecto, estas familias no sólo contaban con los recursos naturales del Estado, sino que también representaban el poder militar de la Polis y además, formaban el grupo dirigente ya que integraban el Consejo del Rey. En esa instancia, la diferencia entre estas familias y el pueblo ya eran demasiado grandes. De este modo, en la mayoría de las polis la figura del rey pasó a ser un cargo “simbólico” en donde el poder real radicaba en las grandes familias.

La evolución se consolidó antes en las poleis en donde la fuerza de las familias nobles era mayor gracias a los dominios territoriales de gran extensión (Atenas VIII a.C) y sólo tardíamente en regiones donde las tierras no eran tan abundantes (Esparta VI a.C.).

No hay que pensar a la “aristocracia” como un sistema político conservador. En el marco de la polis aristocrática se produjeron cambios políticos, económicos y sociales que fueron claves para el desarrollo posterior: expansión colonial, introducción de la moneda y desarrollo de los poemas líricos (poemas que lograban incluir críticas políticas).

El elemento que más contribuyó al declive de las aristocracias fue la formación de un ejército hoplítico, de tierra, en rivalidad con el de los hippeis (fuerzas de caballería que eran controlados únicamente por los aristócratas). Durante el siglo VII a.C., los hoplitas estaban instalados en casi todo el mundo griego y gracias a sus éxitos en los campos de batalla, los ciudadanos que conformaban esas fuerzas, conscientes de su poder militar, reclamaron del Estado mayores posibilidades de participación política.

La “falange hoplítica” implicaba una mayor igualdad en el campo de batalla, en donde cada escudo de los soldados defendía tan sólo la mitad del cuerpo de “uno mismo y el del compañero”. Por ello, para que la formación fuera efectiva ya no era necesario resaltar en el campo de batalla a fuerza de acciones individuales como hacían los aristoi con sus caballerías, sino que lo fundamental era trabajar en grupo. Extraída de BatallasenlaHistoria.

Recordemos que sólo las personas ricas (poseedoras de grandes cantidades de tierras) eran los que conformaban el Consejo aristocrático (auténtico poder ejecutivo de la polis). Las Magistraturas son cubiertas por miembros de las familias aristocráticas, mientras que el grueso de la sociedad se encuentra al margen de las responsabilidades políticas.

Otro factor importante, gracias a la expansión colonial y la introducción de la moneda, fue el surgimiento de unos “nuevos ricos” cuya riqueza no se basaba en la posesión de tierras sino en el comercio. Sin embargo, estos nuevos ricos pronto reclamaron mayores posibilidades de participación política debido a que estaban exentos de ella por no poseer tierras o participar de las guerras.

Pronto, estos reclamos del grueso de la sociedad fueron captados por ciertas familias pertenecientes a la aristocracia. Algunos aristoi utilizaron a estos sectores sociales para imponerse sobre el resto de las familias poderosas e implantaron regímenes de Tiranía (sistema político en donde la soberanía reside en un tirano o rey) dando fin al sistema aristocrático.

Otros ejemplos de “Aristocracia” en el tiempo⁴

También resulta habitual encontrar  momentos, considerados “aristocráticos”, en la historia de distintos países. 

Por ejemplo, en Japón durante el “periodo Heian” (794-1185) existió una aristocracia que se encargó de llevar adelante las políticas económicas y sociales de la región. Esta aristocracia recibió el nombre de Kuge. Estos aristócratas formaban parte de la corte imperial instalada en Kyoto. Una de las principales familias aristocráticas de ese entonces fue el famoso clan Fujiwara que se perpetuó en el poder durante muchos años.

Nobleza japonesa durante el periodo Heian. Imagen extraída de NobleyReal.

Otro ejemplo importante fue la llamada “aristocracia castellano-vasca” que se encargó del gobierno de Chile luego de su independencia en el siglo XIX. Esta aristocracia estaba conformada por la unión de ciertos sujetos de origen Castellano, dominantes del sistema local chileno, con un grupo de fuertes comerciantes provenientes del “País Vasco”.

Aristocracia Castellano-Vasco en medio de una tertulia. Imagen extraída de MemoriaChilena.

Bibliografía

¹ Benítez, Luis., Diccionario de Filosofía Volumen 1, Pluma y Papel, Buenos Aires, 2008.
¹ Benítez, Luis., Diccionario de Filosofía Volumen 2, Pluma y Papel, Buenos Aires, 2008.

² Bravo, Gonzalo. Historia del Mundo Antiguo. Madrid, 2015.
² Finley, M. El nacimiento de la política. Barcelona, 1986.
² Mondolfo, Rodolfo. El pensamiento antiguo. Buenos Aires, 2004. Tomo I.
² Mondolfo, Rodolfo. El pensamiento antiguo. Buenos Aires, 2004. Tomo II.

⁴ Walker, Brett L. Historia de Japón, Madrid. 2017.
⁴ Núñez, Javier; Pérez, Graciela. “Dime cómo te llamas y te diré quién eres”: La ascendencia como mecanismo de diferenciación social en Chile. Santiago, 2007.

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